Schilling dice que su cáncer fue por mascar tabaco

 

 

 

Anoten otro pelotero quien luchará contra el tabaco de mascar.

Curt Schilling dijo el miércoles que cree que su consumo de tabaco de mascar causó su cáncer bucal, enfermedad que requirió de quimioterapia y radiación. Schilling reveló la clase de cáncer que padeció en una entrevista con WEEI Radio en Boston.

“Sí creo, sin duda, sin cuestionamientos, que mascar (tabaco) es lo que me dio cáncer”, dijo el ex lanzador de Grandes Ligas.

Durante la entrevista, Schilling advirtió que “es como recibir una condena de muerte sin haber cometido un crimen”.

La lucha contra el tabaco de mascar de parte de los jugadores se profundizó en junio, cuando el Salón de la Fama Tony Gwynn falleció de cáncer de la glándula salival. Después de la muerte de Gwynn, el Comisionado de Grandes Ligas, Bud Selig, junto a Tony Clark, director ejecutivo de la Asociación de Jugadores, expresaron su deseo de ponerle fin al uso de tabaco de mascar en el béisbol.

“Es un tema que tocarán durante la próxima negociación para un acuerdo colectivo”, dijo Selig durante la pausa del Juego de Estrellas. “Entiendo que los individuos tienen el derecho de tomar sus propias decisiones. Espero que seamos exitosos, porque la historia de Tony Gwynn fue horrible, de partir el corazón.

“Tengo opiniones muy fuertes sobre esto, tal como 10 o 15 años atrás. Algo que presumo personalmente como Comisionado es que somos responsables de la salud de nuestros jugadores. Creo eso. Algunas personas dirán que eso es ingenuidad, pero no pienso así”.

Schilling, quien lanzó en Grandes Ligas durante 20 años, dijo que mascó tabaco durante 30 años y que no lo había podido dejar, a pesar de los dolores que lo acompañan.

“Es un hábito peligrosamente adictivo”, comentó el ex serpentinero. “Ojalá nunca lo hubiera hecho”.

Schilling sufrió un infarto en el 2011 y fue operado para repararle una arteria. El dos veces campeón de la Serie Mundial también le dijo a WEEI que ha perdido 75 libras durante su lucha contra el cáncer.

“Estoy en remisión”, dijo. “(Sin embargo), no tengo glándulas salivales. No tengo el sentido del gusto ni del olfato”.

Spencer Fordin / MLB.com 

Víctor Martínez ya recuperó su swing de poder

 

 

 

NUEVA YORK – El bateador designado de los Tigres, Víctor Martínez, sonrió cuando se le preguntó sobre su sequía de poder que terminó el domingo.

“¿Saben cuántos jonrones daría si mantuviera ese ritmo? Serían más de 100″, expresó el toletero venezolano.

Martínez bromeaba, por supuesto. Sin embargo, en comparación con sus temporadas anteriores, una campaña de 40 bambinazos se parecería a una de 100.

El veterano llegó al 4 de julio con 21 vuelacercas, a cuatro de la mayor cantidad de su carrera para una zafra. Pero de ahí entró en una sequía que duró casi un mes, antes de conectar cuadrangular de tres carreras el sábado por la noche.

No es que haya bateado mal en julio, pero su actuación de .298 (57-17) incluyó apenas tres extrabases.

Algo de eso pudo haberse atribuido al cansancio y las lesiones. Su semana fuera de acción con una lesión en un lado del abdomen seguramente tuvo que ver con el bajón.

“Estoy seguro de que el tiempo fuera lo afectó”, dijo el manager de los Tigres, Brad Ausmus. “Pero los bateadores pasan por rachas de poder buenas y malas. Es bueno tenerlo de regreso”.

El domingo, Martínez volvió a sacarla al conectar un jonrón de tres carreras. Dicho batazo representó tres cuartas partes de la ofensiva de Detroit, que completó una barrida en casa de los Rockies de Colorado. Es la cuarta ocasión en que el venezolano dispara cuadrangular en dos juegos consecutivos.

Con cuatro partidos esta semana en el Yankee Stadium-estadio favorable para los bateadores-y tres de ellos contra abridores derechos de los Yankees, Martínez (bateador ambidextro) tendrá la oportunidad de extender su racha de poder con la verja del jardín derecho a apenas 314 pies del home plate. Con dos jonrones más, igualará su mayor cantidad en una temporada, que fue de 25 en el 2007 con los Indios.

No obstante, Martínez no tiene previsto cambiar su mentalidad-al igual que cuando tampoco la cambió durante su sequía de poder.

“Llevo mucho tiempo en el juego”, dijo. “Tienes que mantenerte enfocado y seguir trabajando y dando swings. Tienes que concentrarte en buenos turnos y pasarán cosas buenas.

“(El domingo) pude conectarle con la parte gruesa y hacer algo para ayudar al equipo”.

Jason Beck / MLB.com 

Derek Jeter superó a Yastrzemski en la lista de hits

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ARLINGTON – Fue durante una derrota de los Yankees, así que Derek Jeter no estuvo de humor para celebrar la hazaña de superar a Carl Yastrzemski y adueñarse del séptimo lugar de todos los tiempos en hits conectados.

Jeter dio su imparable número 3,420 el lunes en una derrota de Nueva York por 4-2 en Texas.

“Es una hazaña notable”, dijo Jeter. “Es difícil disfrutarlo cuando perdimos el juego, pero estoy seguro de que cuando termine la temporada, lo veré y tendré la oportunidad de darme cuenta de lo especial que es. Cuando hablas de una lista de los mejores jugadores de todos los tiempos, es bastante especial”.

Jeter se fue de 4-3 con una base por bolas el lunes. Su hit para superar a Yastrzemski fue un sencillo ante el japonés Yu Darvish y fue parte de un bateo y corrido con su compañero en los Yankees, Brett Gardner

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Chapman sigue maravillando con su velocidad

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CINCINNATI – El lunes, Aroldis Chapman amenazó con romper su propio récord del pitcheo más rápido grabado en el radar-105.1 millas por hora vs. los Padres el 24 de septiembre del 2010.

En el primer juego de la serie de los Rojos ante los Diamondbacks, el zurdo cubano entró en el noveno inning con el encuentro empatado a una carrera por bando. Chapman ponchó a cada uno de los tres bateadores que enfrentó. Eso no fue lo llamativo, ya que el cerrador de Cincinnati ha logrado esa hazaña nueve veces en el 2014.

Lo extraordinario fue lo siguiente:

–Chapman hizo un total de 20 lanzamientos, de los cuales 15 fueron rectas.

–Ninguna de las bolas rápidas fue medida en menos de 101 millas por hora. El promedio de las 20 fue de 102.

–Chapman alcanzó las 104 millas por hora con un pitcheo a Paul Goldschmidt y en la…

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Rays con experiencia en remontar en la 2da mitad

 

Lo curioso es que muchos pensaron que ésta era la temporada en que los Rays no iban a necesitar de un repunte al final de la campaña para ganarse un cupo en octubre. Para el Día Inaugural, lucían como el mejor equipo en las Grandes Ligas. Tampa Bay hubiera estado de acuerdo con esa evaluación.

Eso era porque Andrew Friedman, el vicepresidente ejecutivo de operaciones de béisbol del equipo, había hecho su acostumbrada tarea inteligente de formar el roster. Además, contaba con uno de los mejores pilotos en la Gran Carpa, Joe Maddon, para ejecutar el plan en trabajo. Dos estrellas, David Price y Evan Longoria. Un bullpen profundo. Una gran rotación y un defensa sólida.

Y luego todo se vino abajo. Las lesiones diezmaron la rotación. La ofensiva no logró entrar en ritmo. En sentido general — es justo señalar esto — jugaron un béisbol bastante malo. Esto no era típico de uno de los clubes de mayor éxito en los últimos años, el que buscaba llegar a la postemporada por quinta vez en siete años.

Maddon pensaba lo mismo. Reconoció todo lo malo que su conjunto había hecho, pero pensaba no se debía permitir que esto sucediera porque los Rays habían trabajado demasiado fuerte para construir una cultura ganadora.

El piloto no dejó de indicar que su club en algún momento regresaría por el camino correcto. Les dijo a sus jugadores lo mismo. De hecho, les dijo exactamente eso un día de junio. Maddon manifestó que veía bien la manera en que estaban jugando, y que si continuaban haciendo todo de la manera correcta — si seguían jugando fuerte y con inteligencia — le podían dar vuelta a su temporada.

Posiblemente para los Rays sea un día para recordar aquel 10 de junio. Adam Wainwright superó aJake Odorizzi por 1-0, esa noche en el Tropicana Field. Tampa Bay tenía la peor marca en las Grandes Ligas con 24-42 después del juego. El equipo estaba a 15 juegos del primer lugar en la División Este de la Liga Americana y a 11 de uno de los comodines del Joven Circuito.

Cuando los Rays recuerden aquella derrota, puede ser que no sepan explicar exactamente cómo lograron darle vuelta a las cosas. Alex Cobb regresó de la lista de incapacitados para esa época. También Ben Zobrist. Price se encendió. De repente, la ofensiva contó con aportes de todos sus bates en la alineación, especialmente el del jardinero central Desmond Jennings y del novato Kevin Kiermaier.

Y Tampa Bay comenzó a ganar. Y lo continuaron haciendo. Con la victoria de Cobb por 3-0 sobreLance Lynn y los Cardenales el miércoles, los Rays se han llevado 18 de 23 encuentros y tienen marca de 25-11 desde esa derrota del 10 de junio. En dicho trecho han estado entre los tres equipos con más carreras anotadas en la Liga Americana.

Aparte de las estadísticas, hay una confianza que ha crecido y se piensa que éste es el club que deber verse siempre.

Por eso es poco probable que Tampa Bay cambie a Price, Zobrist ni a cualquier otro jugador. Las altas expectativas que tenían los Rays en los Entrenamientos de Primavera todavía son posibles de alcanzar. En vez de deshacerse de piezas y reforzarse para el 2015, Friedman buscará ayuda para el bullpen mientras se acerque la fecha límite de cambios del 31 de julio.

Algunos verán los números y dirán que los Rays no tienen muchas posibilidades. Pese a todo el éxito, aún están con cuatro juegos debajo de los .500 con récord de 49-53. Están a 7.0 juegos de los Orioles en la cima del Este de la Liga Americana. Tendrían que terminar con marca de 41-19 para llegar a las 90 victorias.

Solamente tres equipos en la historia han llegado a alcanzar en algún momento de una temporada los .500 después de caer a 18 partidos por debajo de dicha marca. Fueron los Coroneles de Louisville en 1899 (22 juegos), los Devil Rays del 2004 (18 juegos) y los Marlins del 2006 (20 juegos).

Sin embargo, ninguno de esos equipos terminó su campaña con foja positiva, así que no son un buen ejemplo. En otras palabras, los Rays no pueden darse el lujo de aflojar. Una mala semana podría hundirlos de nuevo en la tabla de posiciones.

Lo que está a su favor es que ya han pasado por esto antes. En el 2010, amarraron su división en el último día de la temporada. En el 2011, borraron una desventaja de 9 ½ juegos en las últimas cinco semanas para ganarse el Comodín. Y la temporada pasada, tuvieron que viajar a Arlington para un juego de desempate contra los Rangers para avanzar a la postemporada.

Entonces, si hay un equipo acostumbrado a esta clase de situaciones, los Rays son los indicados. Este club tiene un gran grupo de abridores. Tiene una ofensiva que ha conseguido excelentes números. El bullpen todavía le genera estrés a Maddon, pero en el panorama del Este de la Liga Americana, no existe un mejor equipo que Tampa Bay en estos momentos.

 

 Richard Justice / MLB.com

Carlos Carrasco se ha crecido en el bullpen de Indios

 

DETROIT — A comienzos de la temporada, el dirigente de los Indios, Terry Francona, no contaría con el venezolano Carlos Carrascoen una situación como la noche del sábado frente a los Tigres. Detroit tenía la parte gruesa de la alineación en la octava entrada con el juego empatado.

Cleveland ha comenzado a confiar más en Carrasco en esta clase de momentos.

“Se lo ha ganado”, expresó Francona. “Pienso que se merece ser tenido en cuenta cuando todo esté de por medio. Parece que ha tirado mejor así, lo que es algo maravilloso”.

Carrasco retiró a sus compatriotas Miguel Cabrera y Víctor Martínez, junto a J.D. Martínez en orden, dejando a los Indios en una posición para que armaran un ataque que al final le dio la victoria a Cleveland en el segundo encuentro de la doble cartelera. Por sí sola, fue una impresionante presentación. En el panorama general, la salida de Carrasco demostró que ha continuado su éxito como relevista.

Desde conseguir marca de 0-3 con 6.95 de efectividad en cuatro aperturas al comienzo de la campaña, Carrasco ha reducido su promedio de carreras limpias a 3.67 en 20 salidas como relevista. Desde el 21 de mayo, el derecho ha registrado una efectividad de 0.72 con 25 ponches y solamente cuatro bases por bolas otorgadas en 25 episodios saliendo del bullpen.

“Me siento bien ahí”, manifestó Carrasco sobre ser parte del grupo de relevistas. “Solamente quiero ayudar al equipo a ganar algunos juegos. Ahora tengo esa oportunidad. Solamente quiero disfrutarla”.

Entre las temporadas del 2013 y 2014, Carrasco lleva foja de 0-7 con 8.18 de efectividad en 11 aperturas en 55 capítulos. En el mismo trecho, el diestro de 27 años de edad tiene récord de 4-0 con un promedio de carreras limpias admitidas de 1.50 en 28 salidas como relevista en 48 innings.

“No estoy seguro, pero parece que tiene otra mentalidad cuando está en el bullpen”, señaló Francona. “Es posible que pueda aplicarlo como abridor. Sé que hay muchas pers

 

Jordan Bastian / MLB.com 

Monte Irvin / Biografia

 

Monte Irvin dijo una vez de su demorado ingreso a las grandes ligas lo siguiente: “Esto debió ocurrir hace unos diez años. Ahora no soy ni la mitad del jugador que era entonces”. Quién sabe lo que hubiera ocurrido si hubiera ingresado en las mayores cuando tenía veinte años, cuando bateó.400 o más tres veces en la LN Negra y el Pittsburgh Courier lo seleccionó como el jardinero izquierdo de su equipo Afro-norteamericano Todos Estrellas de 1952.

Un jugador completo, Irvin bateó para promedios y con poder; atrapó todo lo que venía en su dirección, bien como torpedero o en los jardines y tenía un brazo asombroso. Aunque tuvo un tiempo breve en las Grandes Ligas, tuvo un promedio en su carrera de .293, bateó .300 o más en tres ocasiones y jugó con dos equipos campeones en cinco temporadas completas.
Monford Merrill Irvin nació en Columbia, Alabama, se desplazó a New Jersey, y ganó 16 notas en cuatro años en el Orange Hill School. Como atleta estatal de béisbol, baloncesto y fútbol, a Irvin le ofrecieron una beca de fútbol en Michigan, pero cuando pidió $100 para gastos para ir a Ann Arbor fue rechazado.

En lugar de ir a la Lincoln University, en Pennsylvania, donde a pesar de su interés en ortodoncia, estudiaba para convertirse en un maestro de Historia. Su entrenador, Carl Siebert, intentó interesar a los Yanquis y los Gigantes en él, pero en vano. En 1937, mientras todavía estaba estudiando, Irvin firmó con las Águilas de Newark de Abe y Effa Manley
Aunque la palabra sobre Irvin era: “Busca a alguien que se parezca a Josh Gibson en el plato”, no le ofrecieron bonificación. Abe Manley dijo: “Las bonificaciones solo echan a perder a los jugadores; si usted trabaja por un buen salario, usted se valora más”. Debido a que Irvin todavía no estaba graduado, jugó con un nombre falso, y solo en la ruta. Después de su segundo año de estudios dejó Lincoln para jugar a tiempo completo con las Águilas.
Al igual que otras estrellas Afro-norteamericanas, Irvin participó en la Liga Mexicana Jorge Pasquel. Una vez estaba al bate con dos outs y las bases llenas en la parte baja del noveno. Pasquel llamó al toletero a su oficina privada y le ofreció $200 si su equipo ganaba. Irvin regresó al cajón de bateo e hizo un negocio con el receptor rival Roy Campanella: “Tírame una rápida, y vamos a la mitad”. Campanella estuvo de acuerdo, pero traicionó a Irvin. En espera de la traición, Irvin cazó la curva y la sacó para un jonrón con las bases llenas.
Irvin se unió a las Águilas a tiempo completo en 1939, llegó al equipo All-League como novato y regresó con las Águilas después que sirvió en el Ejército. Sin embargo, Effa Manley batalló diciendo que Irvin estaba todavía bajo contrato con las Eagles y rechazó la oferta de los Dodgers de $2,500. Un año después le ofreció a Irvin a Bill Veeck por $1,000 en un paquete con Larry Doby, pero Veeck rechazó la oferta. Finalmente, los gigantes firmaron a Irvin en 1949 por recomendación del ejecutivo Chub Feeney, quien había ido a la misma escuela secundaria que Irvin.

 

El alto y esbelto bateador de 6′ 1″ y 195 libras tuvo un tiempo difícil ajustándose al pitcheo de las grandes ligas y no logró su paso hasta junio de 1951. Acreditó la mejoría en su adaptación a la técnica de Ralph Kiner de conectar los lanzamientos altos y afuera bien por la banda derecha o por la izquierda, en dependencia de la situación. Ese año Irvin bateó .312, la botó 24 veces y encabezó la liga en impulsadas con 121.
Con Irvin y Bobby Thomson aportando el poder, los gigantes ganaron 54 juegos de los últimos 66 para llevarse el galardón. Privado de las luminarias de las grandes ligas en su mejor época, Irvin sacó el mayor provecho, sin embargo, de su primer juego de Serie Mundial al batear de 5 – 4 con un robo de home en la primera entrada. Lideró a ambos equipos en la serie, robó las últimas dos bases de los Gigantes, y conectó .458 por una causa perdida.
El 2 de abril de 1952, Irvin se fracturó una pierna en un deslizamiento en un juego de entrenamiento de primavera. Aunque regresó para batear 21 cuadrangulares en 1953 y 19 en 1954, sus mejores días ya habían quedado atrás. Después de terminar su carrera con los Cachorros, trabajó en la oficina del comisionado durante muchos años. Fue elegido al Salón de la Fama en 1973.