Producción de Navarr o ha sorprendido en Azulejos

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CLEVELAND — La temporada muerta de los Azulejos no estuvo muy movida, pero el mayor refuerzo que hicieron se encuentra detrás del plato.

Después de la acción del domingo, el experimentado receptor venezolano Dióner Navarro comparte el segundo puesto en Toronto con 12 empujadas. Y solamente se ha abanicado tres veces en 63 turnos y le ha brindado al equipo profundidad en la alineación.

Aún tiene trabajo por hacer, en lo que va de la temporada Navarro tiene un promedio de .254, pero la receptoría ya no es un hoyo negro como lo fue cuando J.P. Arencibia tuvo una pésima campaña en el 2013.

“Algunos en el juego ya no creen en las carreras impulsadas, pero yo definitivamente sí, y aquellas fueron las que nos dio un poco más de tranquilidad”, expresó el piloto John Gibbons acerca de un sencillo de dos carreras clave en el segundo encuentro de la serie de los Azulejos ante los Indios.

“Ha dado la cara con varios hits. Simplemente es un buen bateador. No se poncha mucho y pone la bola en juego. De cualquier manera nos da un buen turno”.

Hasta cierto punto, las estadísticas de Navarro son un resultado de donde batea en el lineup de Toronto. Navarro ha dividido tiempo esta temporada bateando de quinto o sexto en el orden, y ha visto bastante oportunidades con los dominicanos José Bautista y Edwin Encarnación, y el ahora lesionado Adam Lind bateando antes de él.

Sin embargo, el motivo por el que se encuentra en esos turnos es porque se ha ganado la confianza de Gibbons. El año pasado, el porcentaje de embasarse de Arencibia de .227 fue el menor entre los jugadores de Grandes Ligas con al menos 250 turnos. Su producción con los Rangers esta campaña ha sido igual de pésima, con dos imparables y un boleto negociado en 29 turnos al plato.

La capacidad de Navarro de poner la pelota en juego significa que Gibbons tiene fe de que puede avanzar el corredor o remolcar a alguien desde la tercera base. El principal motivo por el que los Azulejos firmaron a Navarro por dos años en el invierno fue por su capacidad de manejar al grupo de lanzadores, pero la producción en la ofensiva es otro gran punto en su valor total.

“Pienso que tengo una buena idea de la zona de strike”, explicó Navarro, quien tuvo un día libre poco común en el cierre de la serie de Toronto en Cleveland. “No quiero salirme de mi plan — solamente darle a strikes y aprovechar las oportunidades”.

Gregor Chisholm / MLB.com


Publicado por Blogger para BEISBOL 007 el 4/21/2014 03:17:00 a. m.

Carlos Gómez es una de las más grandes g angas del béisbol

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Bob Uecker, el narrador integrante del Salón de la Fama, con una calificación máxima en la escala 20-80 de los scouts en cuanto a su capacidad de congeniar, está divirtiéndose bastante en su gira de despedida del palco de transmisiones de los Cerveceros de Milwaukee. Él pasará el verano narrando los partidos con su estilo inigualable, firmando autógrafos, recordando el 25 aniversario de la película “Major League” y, en un día lento, acariciando de vez en cuando a Hank, el perro callejero que el equipo rescató durante el entrenamiento primaveral.

Uecker también se adhiere a un ritual beisbolero peculiar. Cada día, en el vestidor, lobby de un hotel, o donde sea que la vida lo lleve, él se asegura de hacer conexión con el jardinero central de los Cerveceros Carlos Gómez para un poco de convivencia masculina. El anecdotista de 80 años y la maquinaria humana de 28 años se alistan para un combate falso, chocan sus manos con la suficiente fuerza como para crear un eco, mientras gritan de forma simultánea algún mantra predeterminado para motivarse.

“Tenemos que hacerlo todos los días, aunque a veces me duela la mano terriblemente”, dijo Uecker. “Él me llama Big Papi. Es uno de mis jugadores favoritos”.

Si Uecker quiere un lugar en el Club de Fans de Carlos Gómez, quizá tenga que llamar para hacer una reservación.

Gómez todavía no surge como una sensación a nivel nacional, pero los aficionados de los Cerveceros, los pitchers rivales y los promotores del WAR (Victorias sobre Reemplazo) en el béisbol saben todo acerca de él. Durante el trayecto en donde bateó 24 jonrones, se robó 40 bases y jugó una defensiva de otro planeta en 2013, Gómez consiguió un WAR de 8.9, empatando con Mike Trout en el primer lugar en Grandes Ligas, en la clasificación de Baseball-reference.com.

Con un sólido inicio esta temporada (está bateando.333 con 1.023 de OPS), Gómez continúa aceptando los pronósticos de estrellato que le pusieron en el camino cuando firmó con los Mets de Nueva York en su natal República Dominicana en 2002. Dados los antecedentes que persiguen a Ryan Braun luego de su suspensión en el caso de Biogénesis, es fácil ver surgir a Gómez como un rostro más prominente para la franquicia de Milwaukee en los próximos años.

De hecho, Gómez y el campocorto Jean Segura adornan la portada de la Guía de Medios 2014 de Milwaukee, y Gómez fue el centro de atención el sábado, cuando recibió su primer Guante de Oro ante 42,828 aficionados en Miller Park. Los latinos representan solamente el 13 por ciento de la población en el condado de Milwaukee, pero esa cifra se está incrementando, y Gómez tiene el atractivo que puede trascender culturas.

Braun, quien está fascinado con la energía y la naturaleza amistosa de Gómez, es parte del club de aficionados. Él recuerda cuando Gómez le dijo que una vez en República Dominicana corrió un sprint de 40 yardas en 3.7 segundos usando zapatos de atletismo.

“No sé lo que corra Usain Bolt”, dice Braun, “pero para mí, eso tiene que ser una especie de récord mundial”.

Braun tiene dudas comprensibles acerca del tiempo en las 40 yardas, pero él ha visto a Gómez pegar cuadrangulares monstruosos en las prácticas de bateo, y perseguir pelotas que la mayoría de los humanos no pueden alcanzar en jardín central. También está convencido de que podría lanzar a 95 millas si los Cerveceros alguna vez deciden colocarlo en el montículo.

“No puedo imaginar a alguien que tenga un paquete de herramientas más impresionante que el de él”, dice Braun. “Lo he dicho antes, pero él es único individuo en la liga que tiene las cinco herramientas y puede rapear en varios idiomas”.

También tiene un precio moderado

Gómez también es una de las mayores gangas en el béisbol, gracias a una extensión de tres años y $24 millones que firmó con Milwaukee en marzo de 2013, ocho meses antes de convertirse en agente libre. El acuerdo integra dos términos que en raras ocasiones aparecen uno al lado del otro en el mundo de la economía del béisbol.

El primero es “Cliente de Scott Boras”. El segundo es “Contrato amigable para el equipo”.

Los contrastes son duros. Mientras Gómez ganará $7 millones esta temporada a cambio de batear como primero en el orden y jugar con calidad en una posición prominente en la mitad del campo, Hunter Pence ganará $16 millones en el primer año de un contrato de cinco años y $90 millones con San Francisco. Jacoby Ellsbury y Shin-Soo Choo, otros dos jardineros representados por Boras, firmaron acuerdos de nueve dígitos durante la temporada baja, que hacen ver magro el cheque de Gómez a comparación.

Pasen algunos minutos con Gómez, y está claro que él fue el motor principal del acuerdo. Él firmó el contrato como una deferencia a su padre, Carlos Sr., y a su madre, Belgika, que se mudaron a una casa más grande en un mejor vecindario desde que él comenzó a recibir un salario en Grandes Ligas.

“Desde el primer día en que jugué en Grandes Ligas, le dije a mi padre, ‘Es suficiente. Ya no vas a trabajar’”, recuerda Gómez. “Mi madre y mi padre me dieron todo. Les dije, ‘Es hora de que ustedes disfruten la vida y tengan todo lo que se merecen’”.

Gómez proviene de orígenes humildes. Él creció en una familia de cinco integrantes en Santiago, República Dominicana, donde a menudo faltaban las posesiones materiales. Carlos Sr. trabajaba como mensajero en un banco, y había días en que un plato de arroz y huevos debían alcanzar para el desayuno, la comida y la cena.

El joven Carlos aspiraba a una vida mejor a través del deporte. Practicó básquetbol, atletismo, judo y kick-boxing en su juventud, pero el béisbol era la ruta obvia para el éxito. Tras generar interés de los Tigres, Bravos, Cachorros y Yankees, firmó con los Mets luego de un campamento de pruebas, por $60,000.

En medio del despliegue publicitario obligatorio para un prospecto, los Mets subieron agresivamente a Gómez por el sistema. Él eludió Clase A alta, y tenía 21 años cuando hizo su debut en Grandes Ligas en 2007. Gómez jugó con un entusiasmo tal, que el ex gerente general de los Mets, Omar Minaya, temía que él corriera desde el jardín derecho y se estrellara con el jardinero central Carlos Beltrán. Pero Minaya nunca se preocupó de que los Mets estuvieran apresurando a Gómez.

“No creo que empujes a los talentos buenos demasiado rápido”, señaló Minaya, actualmente un vicepresidente senior con los Padres. “Con los buenos prospectos, ayuda a su desarrollo. Pienso que lo hizo alguien mejor”.

Ultimadamente, Gómez necesitó dos cambios de escenario para lograr destacar. En febrero de 2008, los Mets enviaron a Gómez y otros tres jugadores a Minnesota por Johan Santana. Casi dos años después, los Cerveceros canjearon a J.J. Hardy a los Mellizos a cambio de Gómez, para cubrir un hueco en el jardín central, y abrirle un espacio al campocorto prospecto Alcides Escobar.

Durante años, Gómez se topó con coaches que le dijeron que debía acortar su swing y pegar roletazos, para aprovechar su velocidad. Finalmente, en 2012, él le dijo a Ron Roenicke, mánager de Milwaukee, que él estaba listo para batear como adulto, y mostrar en los partidos el mismo poder que sorprendía a sus compañeros en las prácticas de bateo.

Gómez batea con tal fiereza, que ocasionalmente tiene problemas para mantenerse erguido en la caja de bateo. Pero su promedio de slugging se ha incrementado cada año desde 2009, de .337 a .357 a .403 a .463 a .506. Y él tiene un prolijo.632 luego de 14 partidos esta temporada.

“Durante cinco o seis años, intenté poner la bola en el terreno, tocarla, batearla para la banda contraria”, dijo Gómez. “Sé que la gente quería ayudarme a mejorar, pero no funcionaba. Finalmente dije, ‘Estoy cansado’. Si me iba a quedar fuera del béisbol, al menos quería intentarlo a mi manera”.

Pararrayos

Los Cerveceros usan palabras como “apasionado” y “energético” para describir a Gómez, quien ha intentado contener su entusiasmo en el pasado solamente para darse cuenta de que demasiadas restricciones merman su estilo. En Minnesota, los Mellizos –notoriamente inclinados a la vieja escuela- le pidieron que redujera sus sonrisas dentro del campo al igual que sus demostraciones emocionales, para no ser acusado de dejar en ridículo a los rivales. Pero Gómez se sintió reprimido por esas órdenes.

“Incluso un día difícil es un día bueno para mí”, dice. “Es la forma en cómo juego al béisbol. Le digo a todos, ‘No respetas al béisbol cuando no lo juegas lo suficientemente duro’. Cada vez que entro al campo, doy el 101 por ciento. Eso muestra respeto por el deporte, para mis compañeros y para el otro equipo”.

Los Bravos de Atlanta quizá difieran al respeto. Gómez fue el centro de atención durante una confrontación de sensibilidades y entusiasmo sin freno el año pasado, creando una escena tal mientras recorría las bases tras pegarle un cuadrangular a Paul Maholm de los Bravos, que el ex cátcher de Atlanta, Brian McCann, se interpuso furiosamente en su camino antes de que llegara a home. Gómez se disculpó por su conducta “inaceptable” y prometió dar un mejor ejemplo en el futuro.

Trotar lentamente luego de pegar un cuadrangular ya no es un problema. De acuerdo a Tater Trot Tracker, el sprint de 16.18 segundos que tuvo Gómez contra Atlanta en el Día de Apertura fue el trote más rápido tras un jonrón esta temporada. Es poco menos de la mitad que los 32.91 segundos empleados por David Ortiz para recorrer las bases durante un vuelacercas reciente.

“Es como si Carlos le dijera a la gente, ‘Corro rápido tras un jonrón, porque es divertido’”, dijo el gerente general de los Cerveceros, Doug Melvin. “Te critican si vas demasiado lento, y te critican si vas demasiado rápido”.

Conforme evoluciona el juego de Gómez, los aficionados de los Cerveceros lo observan con una óptica distinta. Su percepción inicial de exasperación ha dado paso a una sensación de anticipación de cuándo ocurrirá su próxima atrapada brillante o un kilométrico jonrón. Los aficionados, al igual que los scouts, saben lo que es “soñar” con un jugador que tiene semejantes talentos naturales.

Durante un evento en Madison, Wis., Melvin le recordó a los poseedores de boletos de temporada de los Cerveceros cómo pueden cambiar las percepciones cuando un jugador madura, reduce los errores y permite que el talento lo lleve, en lugar de intentar forzar las cosas.

“Le dije a la gente que recordaba que dos años atrás, ellos me preguntaban en ese mismo lugar, ‘¿Cuánto más tenemos que soportar que Carlos haga el swing a malos lanzamientos o genere outs con un mal corrido de bases, o lance a la base equivocada?’”, recuerda Melvin. “Ahora, él es uno de los jugadores más populares”.

Gómez está eternamente agradecido con los coaches que le ayudaron a corregir los defectos en el camino. Los ex ligamayoristas Brett Butler, Gene Richards, Mookie Wilson y Juan Samuel fueron algunos de los instructores que le ayudaron a darle forma a su juego. Cuando era un muchacho en la República Dominicana, a Gómez le encantaba ver a Andruw Jones, Manny Ramírez y Rickey Henderson jugar a la pelota. Cuando estaba con los Mets, Gómez tuvo la oportunidad de pasar tiempo con Henderson, aprendiendo el fino arte del robo de bases.

Gómez disfrutó una emoción aún mayor y un “sueño personal hecho realidad” cuando Willie Mays le entregó su primer Guante de Oro en un evento en Nueva York durante la temporada baja. Gómez se unió a George Scott, Cecil Cooper, Sixto Lezcano y Robin Yount, al convertirse apenas en el quinto ganador del Guante de Oro en la historia de los Cerveceros, y se convirtió en el primer pelotero de Milwaukee en los últimos 31 años que recibe el galardón.

Entonces, ¿qué es lo que sigue? Gómez necesita seguir incrementando su promedio de embasarse de .338 del año pasado, si es que quiere ser un primer bat destacado en las Mayores. Pero una temporada de 30 cuadrangulares y 30 robos es un objetivo realista.

“La temporada pasada fue buena”, dice Gómez. “Pero no fue lo suficientemente buena”.

A los 28 años, Gómez tiene la suficiente experiencia para entender que se requiere trabajo arduo, pero también es lo suficientemente idealista para soñar en grande. Paciencia, oportunidad y habilidades han coincidido en One Brewers Way para la nueva estrella en los jardines de Milwaukee, y es algo muy agradable de observar.

Jerry Crasnick
ESPN.com (Traducción)


Publicado por Blogger para BEISBOL 007 el 4/18/2014 11:46:00 a. m.

El Emergente. La diferencia entre Asdrúbal Cabrera y el Panda

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Aunque ambos venezolanos son piezas fundamentales en dos equipos con aspiraciones a disputar los playoffs y son candidatos adeclararse agentes libres, han recibido trato distinto de parte de sus clubes. ¿Por qué?

Asdrúbal Cabrera y Pablo Sandoval son piezas angulares en dos equipos que aspiran a disputar los playoffs. Aún son jóvenes, en términos beisboleros, y se encuentran en un año de contrato, es decir, pueden declararse agentes libres al finalizar esta campaña.

 

Los agentes de Cabrera no han escuchado mayor cosa de parte de la gerencia de los Indios, recientemente. Es como si en Cleveland hubieran decidido archivar las discusiones de contrato.

 

Los agentes de Sandoval, en cambio han estado muy activos en estas semanas, al punto de que ha sido Brian Sabean, principal ejecutivo de los Gigantes, quien se puso de pie y pidió hacer una pausa en las negociaciones, ante lo que considera exigencias inalcanzables…

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Hace 58 años Luis Ap aricio debutó en Gra ndes Ligas

Este jueves, 17 de abril, se cumplen 58 años del debut en las filas de los Medias Blancas (White Sox) de Chicago de las Grandes Ligas del expelotero venezolano Luis Ernesto Aparicio Montiel, uno de los mejores campocortos en la historia del béisbol mundial y el único venezolano exaltado al Salón de la Fama de las Ligas Mayores.110274311397733925.jpg

Aparicio, quien nació el 29 de abril de 1934, se convirtió en el sexto criollo en jugar en las mayores. En su partido debut, ante los Indios de Cleveland, enfrentó a su paisano Alfonso “Chico” Carrasquel, quien un año antes (1955) defendió los colores de los patiblancos, y entregó el testigo a Luis, a quien el propio Chico ya consideraba como un gran pelotero.

Fue un juego reñido que culminó 2-1 a favor de Chicago. Ese mismo día, el pelotero de 21 años conectó su primer imparable en las mayores. Lo hizo en su tercer turno al bate, con un hit hacia el jardín izquierdo ante el lanzador Bob Lemmon.

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Después de ese inolvidable debut, Luis jugó durante 18 temporadas continuas en la Gran Carpa, desde 1956 hasta 1973. Ese primer año en Chicago, ganó el premio Novato del Año en la Liga Americana, primer latinoamericano en alcanzar tal proeza.

El criollo jugó con los patiblancos hasta 1963. Ese año fue cambiado a los Orioles de Baltimore, organización que representó hasta 1967.

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Al finalizar esa temporada, Aparicio regresó a los Medias Blancas, donde jugó entre 1968 y 1970. Luego fue cambiado a los Medias Rojas de Boston, equipo con el que se uniformó desde 1971 hasta su retiro en 1973.

Aparicio, quien ganó la Serie Mundial con Orioles en 1966, era considerado en su momento como uno de los mejores y más veloces campocortos de todos los tiempos.

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Exaltación al club de los grandes

Luis Aparicio ganó en total nueve guantes de oro, hazaña superada después por otro gran campocorto venezolano, Omar Vizquel, quien alcanzó ganar 11 premios al mejor campocorto.

El jugador venezolano dominó por nueve años consecutivos el renglón de bases robadas en la Liga Americana. En total estafó 506 almohadillas.

Luis impuso varios récords defensivos para un campocorto en las Grandes Ligas: Más partidos jugados, con 2.581; más lances, con 12.564; más dobleplays, con 1.553, y más asistencias, con 8.016.

Además, el hasta ahora único Salón de la Fama venezolano participó en 10 juegos de estrellas.

El 15 de mayo de 1969 en el estadio de Detroit, el originario de Maracaibo se convirtió en el primer venezolano que llegaba a conectar 2.000 hits en el béisbol mayor.

Después de su retiro, luego de seis años como candidato, en 1984 fue exaltado al Salón de la Fama de las Ligas Mayores por su gran desempeño y contribución al béisbol. Ese año recibió el primer lugar en las papeletas con 341 votos, 84.62 % de los electores del selecto grupo de Cooperstown, al que entró junto con los grandes peloteros Harmon Killebrew y Don Drysdale.

En su primer año de elección al Salón de la Fama, en 1979, cinco años después de su retiro, compitió contra el legendario Willie Mays, quien también se hallaba en su primer año de candidatura.

Aparicio frecuentemente participa en actividades con las que se rinden honores y homenajes a los mejores peloteros de las Grandes Ligas.

Una de las más destacada fue la invitación que le hicieron en la Serie Mundial de 2005, donde fue el encargado de realizar el lanzamiento inaugural de la gran final del béisbol de ese año. Esta serie tuvo como característica ser la primera en la que participaban los White Sox desde 1959, cuando Aparicio defendía la camiseta de los Medias Blancas en el campocorto.

Esa serie de 2005 resultó con el Campeonato Mundial para Chicago, bajo la dirección del venezolano Oswaldo Guillén, quien en su carrera como pelotero activo también se vistió como shortstop de los patiblancos.

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Aparicio en Venezuela

Aparicio dio sus primeros pasos como pelotero en la Liga Profesional de Béisbol Venezolano, exactamente el 18 de noviembre de 1953 con el equipo Gavilanes de Maracaibo, que pertenecía a la desaparecida Liga Occidental.

Ese 18 de noviembre, el estadio Olímpico de Maracaibo contaba con la presencia de más de 7.000 espectadores. Ese día, uno de los mejores peloteros de Venezuela anunciaba su retiro Luis Aparicio Ortega, “El Grande”, quien entregó su testigo a su hijo, Luis Ernesto, sin saber que sería el inicio del único venezolano inmortalizado en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas.

Desde entonces, Luis Ernesto jugó en Venezuela durante 13 temporadas, repartidas entre las divisas Leones del Caracas, Tiburones de La Guaira, Águilas del Zulia, Tigres de Aragua y Cardenales de Lara.

En el béisbol amateur, Luis vio acción desde muy joven con las novenas Valdespino de Caracas, La Deportiva, y Garaje La Principal.

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Luego de su paso por la pelota venezolana y el béisbol estadounidense, tras su retiro como pelotero activo, Luis siguió vinculado a la pelota como mánager.

En Venezuela, el zuliano se encargó de dirigir a varios equipos criollos: Águilas del Zulia, Cardenales de Lara, Navegantes del Magallanes, Petroleros de Cabimas y Tiburones de La Guaira. AVN

EA


Publicado por Blogger para BEISBOL 007 el 4/17/2014 11:30:00 a. m.

Peloteros cubanos: odisea hacia la MLB

Durante años los peloteros cubanos brillaron en las Grandes Ligas, e incluso Cuba fue el primer país con una franquicia en Triple A, con serias opciones de obtenerla también en las mayores, pero la llegada al poder del gobierno comunista de Fidel Castro en 1959, lo tronchó todo, al eliminar el deporte profesional.

Sin embargo, en los últimos años las Grandes Ligar se han visto invadidas por peloteros cubanos, algunos de los cuales han sufrido verdaderas odiseas para llegar a la mejor pelota del mundo.

De todos es conocida la riesgosa aventura de la estrella de los Marlins de la Florida, José Fernández, novato del año en el 2013, que llegó a Estados Unidos en balsa, tras tener que salvar a su propia madre del mar, después que ésta cayera al agua en medio de la noche.

José Fernández, pitcher cubano de Los Miami Marlins. Salvó a su madre durante una travesía por mar. — Getty Images

Para cumplir su sueño de jugar en Estados Unidos muchos cubanos han tenido que abandonar su país y su familia sabiendo que iban a ser considerados traidores sin retorno a la isla. Esa fue la suerte de Bárbaro Garbey, René Arocha, Ariel Prieto, Osvaldo Fernández, Rey Ordóñez, Rolando Arrojo, Liván Hernández y José Ariel Contreras, quienes desertaron en diferentes años en países como Estados Unidos, Venezuela y México.

Pero más recientemente la vía marítima también ha sido la opción de escape para quienes han optado por una aventura llena de riesgo.

José Fernández, Orlando “El Duque” Hernández y Kendry Morales (quien trató de escapar y terminó en una prisión cubana, y solamente tras 12 intentos logró escapar en un bote con otras 18 personas) han sido protagonistas de casos muy publicitados.

Otras grandes figuras también pusieron arriesgaron sus vidas antes de llegar a Estados Unidos y firmar jugosos contratos. Tal es el caso de:

Yunel Escobar Pasó dos días en el mar en una embarcación con 36 personas.

Dayán Viciedo – Naufragó en un bote cerca de México en el 2008 y se pudo salvar.

Maels Rodríguez – Escapó a México en lancha.

Yadiel Martí – Llegó a Estados Unidos por mar luego de ser sancionado en la isla

Miguel Alfredo González – Llegó en el 2013 a Costa Rica tras escapar por la costa norte de Cuba.

Todos ellos lograron su objetivo y ahora disfrutan del éxito como peloteros de Grandes Ligas.

Esta no ha sido la misma suerte que han corrido otras estrellas cubanas del béisbol, ya que sus huidas de la isla han quedado marcadas por disputas que a menudo han terminado en los juzgados.

Estos son los casos de:

Aroldis Chapman — El pitcher de los Rojos de Cincinnati fue acusado por una familia de Miami de ser un colaborador de la Seguridad del Estado cubano, y se ha presentado una demanda civil en su contra como presunto responsable del arresto de dos cubanos que entonces residían en la isla: Danilo Curbelo García y Carlos Rafael Mena Perdomo.

Aroldis Chapman, lanzador estrella de los Rojos — Getty Images

Yoenis Céspedes – El jardinero de los Atléticos de Oakland, al parecer también llegó a República Dominica a través de una operación de contrabando humano vía marítima. Salió de Cuba tras verse involucrado en un accidente de tránsito, segñún ha publicado el diario El Nuevo Herald, de Miami. Después fue demandado por su exmanejador por incumplimiento de contrato y un juez dominicano le ordenó pagar $7.9 millones, lo que representa el 22% de su contrato en Grandes Ligas.

Yoenis Céspedes, demandas y conflictos. — Getty Images

Leonys Martin — El jardinero de los Rangers de Texas también se vio involucrado en una situación de contrabando humano cuando la fiscalía federal del sur de la Florida acusó en diciembre del 2013 a los cubanos de Miami Eliezer Lazo, Joel Martínez Hernández y Yilian Hernández, de conspirar para cometer tráfico humano, secuestrar y extorsionar a Martin. Este caso todavía está pendiente en los tribunales.

Leonys Martin. Tres hombres han sido acusados de participar en la operación que lo trajo a Estados Unidos. — Getty Images

Yasiel Puig – El jardinero de los Dodgers de Los Angeles es el más reciente y sonado caso, pues la revista Los Angeles Magazine ha revelado que fue sacado de Cuba por un grupo vinculado al Cartel de Los Zetas, quienes supuestamente lo han amenazado de muerte, después de que un grupo de cubanos de Miami se lo llevó furtivamente del hotel en que lo tenían en México y lo trajo a Estados Unidos.

Yasiel Puig, ¿amenazado por los Zetas? — Getty Images

Finalmente, cabe señalar que la situación sociopolítica de Cuba, y el gobierno dictatorial de La Habana es el que obliga a estos atletas a buscar nuevos caminos, y mientras Cuba no cambie de régimen estas historias seguirán repitiéndose.

De lo que no cabe duda es de que el béisbol, antes y ahora, siempre ha sido la pasión de los cubanos.

Una lista publicada por la página Cafe Fuerte muestra la lista de peloteros cubanos y cubano americanos en Grandes Ligas y los salarios que reciben esta temporada del 2014.

1. Yoenis Céspedes (Atléticos de Oakland) – $10.500,000

2. Alexei Ramírez (Medias Blancas de Chicago) – $9.500,000

3. Gio González (Nacionales de Washington) – $8.500,000

4. José Abreu (Medias Blancas de Chicago) – $7.000.000

5. Aroldis Chapman (Rojos de Cincinnati) – $5.708,000

6. Yunel Escobar (Rays de Tampa) – $5.000.000

7. Alex Avila (Tigres de Detroit) – $4.350,000

8. Jon Jay (Cardenales de San Luis) – $3.750,000

9. Yasel Puig (Dodgers de los Angeles) $3.714,000

10. Eric Hosmer (Reales de Kansas City) – $3.600,000

11. Miguel A, González (Phillies de Filadelfia) – $3.000,000

12. Dayán Viciedo (Medias Blancas de Chicago) – $2.800,000

13. Raúl Ibáñez (Angelinos de los Angeles) – $2.750,000

14. Leonys Martín (Rangers de Texas) – $2.750,000

15. Chris Pérez (Dodgers de los Angeles) – $2.300,000

16. Gaby Sánchez (Piratas de Pittsburgh) – $2.300,000

17. Adeiny Hechevarría (Marlins de Miami) – $2.200,000

18. J.P. Arencibia (Rangers de Texas) – $1.800.000

19. José Iglesias (Tigres de Detroit) – $1.650.000

20. Sean Rodríguez (Rays de Tampa) – $1.475,000

21. Yonder Alonso (Padres de San Diego) – $980,000

22. Brayan Peña (Rojos de Cincinnati) – $875,000

23. Yasmany Grandal (Padres de San Diego) – $792,000

24. José Fernández (Marlins de Miami) – $635,000

25. Danny Valencia (Reales de Kansas City) – $532,000

26. Paco Rodríguez (Dodgers de los Angeles) – $512,000

27-Matt Domínguez (Astros de Houston) – $510,000

28. Chris Marrero (Nacionales de Washington) – $500,000

20. Francisley Bueno (Reales de Kansas City) – $500,000

30. Nick Castellanos (Tigres de Detroit) – $500,000

31. Adrián Nieto (Medias Blancas de Chicago) – $500,000

32. Roenis Elías (Marineros de Seattle) – $500,000


Publicado por Blogger para BEISBOL 007 el 4/16/2014 05:23:00 p. m.

Legado de Jackie Robinson redimensionó el béisbol

Jackie Robinson

Tal día como hoy, el martes 15 de abril de 1947, en el recordado estadio Ebbets Field, hizo su debut con los Dodgers de Brooklyn el legendario Jackie Robinson, quien se convirtió en el primer pelotero afroamericano en jugar en Grandes Ligas en la era moderna del béisbol, con lo cual abrió la puerta de entrada a generaciones de jugadores para pudieran llegar a las mayores, quienes que hasta ese momento se habían mantenido en la sombra.

Robinson tomaría parte en diez temporadas, siempre con los Dodgers, en la primera de ellas fue electo Novato del Año y luego obtuvo el premio Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, en 1949, además de participar en seis Juegos de Estrellas. Después siguieron Larry Doby, Hank Thompson, Willard Brown, Monte Irvin, Sam Jethroe y Willie Mays.

En 1997, la Major League Baseball decidió retirar el número 42 que utilizó Robinson en su uniforme a lo largo de su carrera, para rendir honores al notable pelotero. El último en llevarlo fue el relevista panameño de los Yankees de Nueva York Mariano Rivera, a quien se le permitió mantenerlo hasta su retiro en 2013, por el hecho de haberlo tenido antes de la resolución de la MLB.

Desde la temporada de 2004, se adoptó la tradición de que cada 15 de abril, como parte de la celebración del Jackie Robinson Day, todos los peloteros de los 30 equipos de Grandes Ligas exhiban ese número 42 en su espalda.

Por cierto, el pasado domingo los Yankees anunciaron que, como parte de las ceremonias en honor a Robinson, el club desvelaría en el Monument Park del Yankee Stadium una placa del presidente sudafricano Nelson Mandela, quien ayudó a poner fin al vergonzoso apartheid, el sistema de segregación racial que estuvo instalado en su país.

Hoy, en cada parque donde haya programado un juego de temporada, estará presente el temple y espíritu de Robinson, con los cuales logró redimensionar al béisbol, hace 67 años. “Es uno de esos grandes días que celebramos durante cualquier época del año”, resaltó elmánager de los Medias Rojas John Farrell.


Publicado por Blogger para BEISBOL 007 el 4/15/2014 04:37:00 a. m.

ARMANDO CAPIRÓ, UN DESPERDICIO INCREÍBLE

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capiro combinado

Por Andrés Pascual
En la Cuba de antes cualquier pelotero o boxeador de condiciones era “descubierto”, si vivía en el campo, por recomendación de alguien con cierto poder económico y un par de “relaciones”; entonces se lo proponían al circuito amateur, donde podía jugar, si era blanco, en la Liga Nacional; si negro, en la Liga Interfuerzas Armadas, en la Semi-Profesional, en la Social o, después de 1944, en la Liga Azucarera Pedro Betancourt, que la formaron novenas de Las Villas y Matanzas, por lo general Centrales.

Otra liga que se organizó para competir contra la de Pedro Betancourt fue la del ex pelotero Alberto Hernández, conocido como Saguita, sin resultados satisfactorios por el poder económico de la competencia.
Para que un pelotero no saltara al profesionalismo en Cuba, tenía que asegurarlo el club amateur que lo tenía en róster, con un buen trabajo y mejores condiciones de vida, como…

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