BILLY BEANE: EL GENIO PUESTO A PRUEBA

Un genio en California

Un genio en California

BILLY BEANE: EL GENIO PUESTO A PRUEBA

Por Andrés Pascual

La modernidad mete miedo, el uso, abuso o pisoteo de la palabra “sagrada” están más a pupilo que mi hermano Guido cuando estudiaba en los Escolapios: “leyenda”, lo primero que aparezca; “diva”, hasta una cantante que desafina y ni las letras de las canciones que mal canta sabe, pero hay público “conocedor y entusiasta” para respaldar el bautizo profano.

El calificativo de “genio” solo se lo aplican a uno de dos contrincantes del enfrentamiento “cuasi-deportivo” (tal vez debí decir “falsamente”) ajedrecístico; sin embargo, en estos tiempos se lo colgaron al controversial Gerente General de los Elefantes Blancos, Billy Beane, por la forma como maneja al club desde su responsabilidad de administrador y que, para el profano, solo se puede apreciar en los movimientos con jugadores como cambios, ventas, adquisiciones…

Yo no sé si a Beane le ajusta semejante calificativo, soy incapaz de apreciar si su talla es X, XL natural, o Médium. Pero pudiera ser como los raperos: ropa grande y estrafalaria con clase profesional limitada o inexistente, la mayoría de las veces, más bulla mediática injustificada siempre.

En funciones de oficina, desde mi muy limitado punto de vista, en el beisbol solo ha habido un individuo que pueda sostener el pesado fardo de la genialidad sobre sus poderosos hombros, por lo que “innovó” con decisiones y proposiciones: Mr. Branch Rickey.

Como que todo tiene una prueba que puede aparecer en el momento menos indicado, el genio de Billy Beane pudiera someterse a escrutinio radical absoluto este propio año, a través del contrato que le dio a un pelotero que llegó de Cuba sin experiencia profesional, que tampoco ha jugado en un beisbol competitivo nunca: Yoenis Céspedes.

Yo vi batear a Céspedes en República Dominicana, como cualquier pelotero que lo intente en estos tiempos, debe ser capaz de poder jugar en Grandes Ligas: poder, buen brazo, fuerte y…26 años. Si esa es su edad verdadera, un poco más de la que debe tener un novato que nunca antes vio un cambio de velocidad, para adaptarse a la supuesta y casi dudosa hoy, clase del juego de las Mayores.

Que pueda triunfar como lo han querido vender, “una promesa superior a Willie Mays”, es una tomadura de pelo al público tan grande como cuando contrató el Cinci a un joven Eric Davis y lo promovieron como “igual o superior al inmortal de los Gigantes”.

Si Céspedes pudiera hacerlo como Eric Davis, solo como este outfielder, habría que colocarlo entre los 10 mejores peloteros cubanos de todos los tiempos, lo que está por verse y es dudoso.

“Tendrá sus días buenos y sus días malos’’, señaló Beane recientemente. No sé si hay beneficio en hacerle una evaluación diaria. Tiene mucho talento físico, y es divertido verlo en cada turno mientras aprendemos más de él’’.

Así se refirió “el genio” a lo que debe ser obligatorio con un jugador como el cubano al que, por la forma como habla el gerente, habría que considerar que lo proyecta capaz de mucho más que lo que hicieron McGwire y Canseco juntos entre 1988-1990.

Y esta fue la respuesta del oriental: “Para mí las diferencias son las condiciones de los terrenos, en el entrenamiento deportivo y la consistencia de la calidad de este béisbol’’, aseguró el guardabosque. “Creo que es bastante la diferencia comparada con Cuba’’

Si se entiende bien, lo que el criollo ve delante son obstáculos un poco más difíciles de enfrentar que “los molinos del Quijote”.

Si Yoenis batea 20 jonrones, empuja 80 y promedia .275, buenos guarismos para una promesa “normal” en su primer año, Billy Beane perdió la calidad de genio, porque el dinero que le dio, más otras cláusulas de contrato, es superior a la de un ganador del Novato del Año anterior, solo comparable al merecido por quien terminara cerca de la Triple Corona.

El gerente émulo de Rickey (porque la prensa lo estima así), se metió en terreno profundo: ha hecho millonario a un pelotero sin prueba en ningún lado y basado en lo incierto, no de lo que podrá hacer, sino con la seguridad de “lo que hará”; tan dudoso como pronosticar que los Atléticos ganarán la Serie Mundial este año, que es una posibilidad, pero, ¿Entre cuántas?

Al modo mío de ver las cosas, el experimento de Ozzie Guillén y su conclusión exitosa con Alexei Ramírez son irrepetibles en este beisbol; pero, si se diera de nuevo con Céspedes, mejor que las Grandes Ligas, ESPN y todo el mundo envuelto en este negocio, compren los derechos de transmisión de las series nacionales de la tiranía y suplanten este dicen que mejor beisbol del mundo con aquellas.

Con respecto al jugador, le deseo suerte, porque el beisbol cubano necesita de alguien que haga recordar su personalidad desaparecida a la fuerza y por decreto, que ponga sobre la mesa otra vez lo que alguna vez representó en cuanto a clase para el Beisbol Organizado.

SANDY KOUFAX-UN SOBREVIVIENTE DE LA JUNGLA DE CEMENTO QUE LLEGO AL ESTRELLATO

SANDY KOUFAX

SANDY KOUFAX

Corría el año 1935, la ciudad de los rascacielos Nueva York dejaba sentir su desvalijada secuencia de vida ultrajada por los gajes del tiempo. Una secuencia antagónica amparada en la razón de vivir de una sociedad en completa desaveniencia económica. Sus personajes caminaban de lado a lado buscando ansiedades añoradas que habían sido enviadas al fondo de un abismo controlado por el olvido. Sin embargo no todo fue sin sabor, dentro de esa jungla de cemento crece un niño al cual el destino le tenía deparado un “regalo deportivo”. Era una especie de “don” que Dios le otorgaría y que le garantizaba una estancia placentera de 12 años en el mejor béisbol del mundo las Grandes Ligas. Siganme amigos, vamos a las calles de Brooklyn para presentarle a Sanford “Sandy” Koufax, su verdadero nombre Sanford Braun, su padrasto Irving Koufax un gran abogado de la época le dio su apellido. “Sandy” como era llamado por sus amigos y familiares era un atleta natural que jugaba muy bien el baloncesto y el béisbol. Cuando contaba con 11 años de edad participa en la “Jewish Community House League” junto a otros chicos de su barrio en un torneo intramuro que le daba la oportunidad a los niños de desarrollar sus habilidades. De esta manera el pequeño “Sandy” comenzaba a coquetear con el deporte vertiendo unas habilidades innatas.Más adelante consigue entrar a un equipo llamado Parkview de una “Liga Amateurs”, que efectuaban sus partidos en solares de arena hechos por ellos mismos para resaltar la ocasión. Era una liga a la que asistían diferentes “scouts” de la época buscando ayudar a los jóvenes en su sueño de ingresar al béisbol rentado. Un dia, antes de un juego Sandy pasaba la bola por el cuadro como era usual, su dirigente observó la potencia de su brazo. Le dijo: “Oyeeeeee “Sandy”, tu puedes llegar a ser un gran lanzador, palabras con luzzzz. Posteriormente el equipo Parkview ganó el título de la liga, “Sandy” se había destacado de manera fenomenal y los busca talentos empezaron a cuestionarlo. Sin embargo, “Sandy” no estaba muy interesado en el béisbol puesto que había recibido una beca deportiva para jugar baloncesto en la Universidad de Cincinati.En 1953, entra en la universidad como baloncelista, en su primer año como (freshman), anota 10 puntos por partido. En cierta ocasión después de un partido unas personas de los Dodgers de los Angeles se reunieron con el muchacho, le ofrecieron un contrato de béisbol por la cantidad de $14,000 dólares, “Sandy le dijo: “Bye, Bye, Basketballlll”. En 1955, aquel niño que jugaba en las calles de Brooklyn estaba en uniforme en el viejo parque “Ebbets Field”. Según la historia del béisbol Koufax en su segunda salida “lanzador iniciador” blanqueó a los Rojos de Cincinati, que sólo pudieron bataerle un par de incogibles. Esa primera temporada de 1955, nuestro personaje lanzó para 2-2 en 41.2 entradas, participó en 12 partidos, comenzó lanzando en 5, completó 2 juegos, 33 “hits”, 28 bases por bolas, 30 ponchetes y efectividad de 1.46.Uno de los muchos momento emocionantes en la carrera de “Sandy”, acontece la noche del 9 de septiembre de 1965. Los Dodgers se enfrentaban a los Cubs de Chicago en el “Dodgers Staduim”, entrada tras entrada, uno dos tres, uno dos tres, iban cayendo los bateadores de los Cubs. Era una de esas salidas donde todo lo que tu tiras cae en el sitio indicado. “Koufax”, en su posición de lanzador del lado prohibido sus lanzamientos se movían en forma natural . Los Dodgers anotaron 1 carrera y estaban al frente en el marcador en la octava entrada. En la octava de los Cachorros “Sandy”, poncha consecutivamente a Ron Santo (tercera base, promedio de 285), Ernie Banks (jugó primera base ese año en 162 partidos con promedio de 265)) y Byron Brown. Los 29,000 fanáticos en el estadio puestos de pies “coreaban” cada lanzamiento de “Koufax”, estaban ante el asombro de un gran recital “picheo” declamado desde aquella colina. Novena entrada, todo el mundo nervioso viene a batear Chris Krug (ponche), le sigue Joey Amalfitano (ponche) y Harvey Kuenn fue el ponche número 14 de la noche para Koufax.Koufax comienza a correr alrededor del montículo, feliz y jubiloso, sus compañeros lo abrazan y le dan palmadas, era un “no hit, no run”. Nadie del equipo Cubs se embazó, no hubieron errores, ni tampoco bases por bolas, era la noche de Koufax.En 1965, la artritis ataca su codo de manera inconsolable, aunque termina la temporada con marca de 26-8 (0.86), sus días estaban contados en el béisbol. Regreso al año siguiente (1966), a pesar de su dolama tuvo marca de 27-9 (0.98), vaya que dolama, uyyyyy, que bárbaro. Esta vez no había mañana y se acogió al retiro a la temprana edad de 30 años en el pináculo de su carrera.Veamos los récord de Koufax: 1955 (2-2), 1956 (2-4), 1957 (5-4), 1958 (11-11), 1959 (8-6), 1960 (8-13), 1961 (18-13), 1962 (14-7), 1963 (25-5), 1964 (19-5), 1965 (26-8), 1966 (27-9). En el año 1965 establece una nueva marca en bateadores ponchados con 382. En 1964, obtiene el promedio mas bajo en carreras limpias (1.72) en la Liga Nacional desde 1933. Cinco años consecutivos como lider de efectividad en la Liga Nacional. Jugador Más Valioso en 1963, ganador de tres premio “Cy Young” que se le otorgada a los lanzadores, durante su carrrera ganó 165 partidos contra 87 derrotas para un significativo promedio de 655%, participó en 397 partidos, lanzó 2,324 entradas, 137 partidos completados, 817 bases por bolas, 9 juegos salvados y 2.76 de efectividad por vida. Jugador más jóven en ser elegido para el Salón de la Fama, si no llega a ser por la artristis traumática que castigó a su codo, uyyyyyyy, imaginense amigossssss.
 
EDWIN KAKO VAZQUEZ
ESCRITOR E HISTORIADOR
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HISTORIA DEL BÉISBOL EN COLOMBIA

Allá por el año 1998, el periodista deportivo, ya desaparecido, Humberto Acosta Núñez, estando en la cabina de la emisora “Onda Nueva” del también periodista, Jaime Jiménez Vides, transmitiendo un partido de béisbol en el estadio Tomás Arrieta; durante una pausa, entre inining e inning, me lanzó la siguiente pregunta:

.-Oye Pepe…He sabido que estás investigando en el Archivo Microfilmado de El Heraldo.

.-Sí. ¿Por qué me lo pregunta? -le contesté.

-Porque el próximo 6 de junio se conmemoran 50 años del primer campeonato de béisbol profesional colombiano, y me gustaría me consiguieras material para comentar ese aniversario.

.- ¡Con mucho gusto!-le dije…

A los pocos días le llevé la información a la emisora y le propuse que escribiéramos algo; tal vez una revista; o por qué no, un libro.

.-No. ¡Olvídalo! Yo no tengo tiempo para eso. Si quieres escríbelo y te asesoro en lo que pueda.

La verdad es que me entusiasmé con la idea y como por entonces me reunía todos los sábados con el periodista, don Chelo de Castro, decidí apostar a que era capaz; pero con la asesoría y consejos de este último, quien se manifestó dispuesto a colaborarme.

Al año siguiente, nació “Génesis del Béisbol Profesional Colombiano” con el patrocinio de la Universidad del Atlántico, entidad que por entonces era dirigida por el profesional, Ubaldo Enrique Meza; y quien no dudó en apoyar este proyecto bibliográfico.

“Génesis del Béisbol Profesional Colombiano” consta de:

.-Presentación.
.-Introducción.
.-A Guisa de Prólogo.
.-Capítulo I: Pinceladas del Béisbol de los Abuelos.
.-Capítulo II: Las Series Mundiales.
.-Capítulo: III La Columna de Pepe “Grandson” (1946).
.-Capítulo IV La Columna de Pepe “Grandson” (1947).
.-Capítulo V: Sucesos Nacionales.
.-Capítulo VI: En los Albores del Profesionalismo.
.-Capítulo VII: En Diálogo con Testigos.
.-Capítulo VIII: El Campeonato.
.-Capítulo IX: En La Recta Final.
.-Capítulo X: Evocando las Viejas Glorias.

Este libro fue publicado por el llamado “Fondo de Publicaciones de la Universidad del Atlántico. Colección de Ciencias Sociales y EconómicasRodrigo Noguera Barreneche”, e impreso por Editorial Gente Nueva en Santa Fe de Bogotá, en diciembre de 1999.

En el año 2000, la Revista dominical de El Heraldo tuvo a bien publicar, durante siete domingos, el primer capítulo es decir: “Pinceladas del Béisbol de los Abuelos”.

En su primera parte o “Presentación”, el doctor Ubaldo Enrique Meza escribió lo que sigue:
“(…) 1948, año crucial para la historia de Colombia, lo fue también, desde otra perspectiva y en muy distintas dimensiones, para el juego de la pelota chica.

Por ese entonces se dio inicio, en Barranquilla y Cartagena, al Primer Campeonato Nacional-valga decir, costeño-de ese deporte tan típico y tan nuestro. Fue la fecha en que el béisbol pasó de aficionado a profesional.

“Se vivía en la Costa la época gloriosa del “Petaca” Rodríguez y el “Submarino” Cúpidan, del “Chita” Miranda y el cubano Pelayo Chacón-mentor de tantas jóvenes promesas-, del “Capi” Arrieta y el “Guayubín” Olivo, el “Venao” Flórez y “Niñobueno” Crizón, peloteros inolvidables y varias veces campeones mundiales con la gorra y los colores de Colombia, por encima de selecciones como la de la Isla de Cuba.

La época brillante de los Indios y del Torices, de los hermanos Nieto, de Federico Schemel, Marcos Pérez Caicedo, Chelo de Castro, Nick Rosanía y tantos otros, muchos de ellos ya desaparecidos, que merecieron la cuna de este deporte tan costeño y-en un ámbito más universal-tan caribeño. Fue, en dos palabras, la Época de Oro del béisbol colombiano.

“Al recordar los episodios más notables de ese primer campeonato, como también a los pioneros y a las figuras estelares, dedicó José Nieto Ibáñez, autor del libro que hoy está dando a conocer nuestro Fondo de Publicaciones, meses y meses de tesonero empeño.

Sus vívidas historias, llenas de datos rigurosos pero a la vez de amenidad, son el fruto maduro de una investigación paciente, seria, minuciosa, uno de cuyos méritos, además de la redacción, es haber acudido, como fuente directa, a los mismos protagonistas de los hechos que narra….etc.

Por último, “Génesis del Béisbol Profesional Colombiano” fue muy bien acogido; pero no fue bien difundido y mucho menos llevado a las librerías de Barranquilla y Cartagena, ciudades en donde con toda seguridad habría sido un éxito de venta.

En la actualidad se encuentran gran número de ejemplares en las bodegas de la propia Universidad del Atlántico donde puede ser adquirido por un módico precio.

José Nieto Ibánez

Historiador (Universidad de la Habana, Cuba)

Domicilio: Sevilla, España

Contacto: joni1944@hotmail.com

Victor Davalillo : Primer venezolano en batear 300 de ave. en Grandes Ligas

Victor (Vitico) Davalillo- un zurdo nacido en Cabimas,Estado Zulia,el 31 de julio de 1939-se convirtió en el primer venezolano que bateo por encima de los codiciados 300 puntos (301 en 1965) en la Liga Americana,cuando jugo para los Indios de Cleveland.

Partidario de la utilizacion de bates enormes,a pesar de su corta estatura,Davalillo debuto el 9 de abril de 1963 con los Indios. Su trayectoria de dieciséis años en la Gran Carpa lo llevo a través de los Angelinos de California,Cardenales de San Luis,Piratas de Pittsburgh,Atleticos de Oakland y Dodgers de los Angeles,con quienes actuó en cuatro series mundiales.

Convertido en Venezuela,junto a Cesar Tovar, en símbolo del combativo equipo Leones del Caracas este pelotero,dotado de carácter pintoresco y avasallante simpatía,estuvo en Grandes Ligas hasta los 40 años y ya cercano a los 50 bateo en Venezuela su hit numero 1500. Conecto su primer hit en el béisbol mayor el 1ero de abril de 1963.

Davalillo se acredito el Guante de Oro como mejor centerfielder defensivo de la Liga Americana en 1964,y en 1970 lideró la Liga con mas turnos al bate (73) y hits (24) para un bateador emergente. Intervino en el juego de las Estrellas de 1965 e impuso record de Grandes Ligas con mas apariciones (cuatro en total) en un play-of como toletero emergente.

Una de las peculiaridades de Vitico radica en la habilidad que demostró como pitcher y la sagacidad con que transformo en hits los,en apariencia,inocentes toques de bola.

Los mejores periodistas especializados en béisbol coinciden en afirmar que Vitico Davalillo ha sido el mejor bateador de nuestra pelota profesional. Su habilidad con el bate fue tan extraordinaria que triunfo en todos los sitios donde actuó como profesional,incluyendo las Grandes Ligas.

En la Gran Carpa bateo dos veces sobre trescientos puntos y en Venezuela estableció numerosos records, entre ellos el haber ganado cuatro títulos de bateo. En la temporada 62-63 logro marca de 400,repitiendo en la 63-64 con un promedio de 351. Dos años mas tarde,en la temporada 65-66,bateo para un average de 395 y en la 1970-71 se impuso con un promedio de 379.

Ha sido,sin duda, uno de los mejores jugadores venezolanos de todos los tiempos.

Source: Seamheads.com (http://s.tt/12IVJ)

Victor (Vitico) Davalillo

DENIS MARTÍNEZ, SIEMPRE EN EL TINTERO‏

Por Andrés Pascual

Se ha convertido en un vicio establecer un sistema de quejas y lamentos por los “olvidos” que cometen los miembros de la Asociación de Cronistas que votan para Cooperstown: con “el nombre de… que tiene que estar ahí primero que…”, le disparan la montaña de números fríos que justifique que “el bueno es el mío…”
Uno de los casos en que se demuestra menos razonamiento y sentido común es cuando comparan a Orestes Miñoso con Jackie Robinson en detrimento del intermedista del Brooklin…eso no es parcialidad, sino una sonora falta de respeto a sí mismo que en nada beneficia al Idolo de Perico. Entre Robinson y el cubano no existe la mínima posibilidad de comparación, porque el ex colegial de UCLA es símbolo de cambios de una época que no solo afectaron al deporte americano, además de una estrella que también llego tarde a las grandes ligas.
El Salón de la Fama se lo merecen los que ya están y no hay razones para justificar que el suyo no esté elegido bajo sospecha de que otro le haya escamoteado la opción, que es a lo que más se parece la estrafalaria exigencia; o que, como casi se sugiere, se haya dejado a uno para poner al otro con mala intención ¡Ah, que el jugador de mis simpatías, por paisanismo, o por lo que sea tenga meritos y no integre el recinto, son otros cinco pesos.
La más grande injusticia cometida contra un jugador cubano, además de los años que mantuvieron en el limbo a Méndez y a Torriente, ha sido no elevar a Alejandro Oms que, si bien no era como Cristóbal, porque tenía menos brazo, se puede decir que era mejor que el 25 % de los jugadores de ligas negras que están allí. Y ¿David Concepción, Al Oliver, Harold Baines…?
Pancho Coimbre fue un superestrella de la gorra a los spikes y parece que está prohibido mencionar su nombre donde lo escuchen los oficiales que tienen que ver con semejante bochorno en el recinto.
Reconozco a Oliva, a Tiant, a Miñoso; pero una barbaridad, lo que se dice una falta de respeto por la clase en el terreno de juego es que, aparentemente, al Caballero y al Idolo de Ponce  los tengan más prohibidos de las listas de candidatos, si cabe, que lo que el talibán las piernas descubiertas de una mujer, porque no es posible.
Y a la hora de la lista anual de flagelados del beisbol, nadie reclama el derecho del nicaragüense Denis Martínez. ¿Tiene el ex lanzador derecho clase como para considerar otra injusticia la miopía voluntaria del jurado? Al modo mío de ver las cosas, sí: 23 años en las Mayores con Baltimore, Montreal, Cleveland, Seattle y Atlanta que se cumplieron a base de coraje limpio, que incluye la lucha contra la adicción a la bebida; record de 245-193 que, en cuanto a victorias, es el pitcher más ganador entre latinos; promedio de limpias de 3.70; con 562 juegos abiertos, 122 completados y 30 lechadas; 3999 2/3 entradas con 2145 ponchados y 1165 bases por bolas.
En 1991, Denis lideró la liga nacional con 9 juegos completos, 5 lechadas y 2.39 clp juego. En 1979 había quedado primero en entradas lanzadas con 292.1 y 18 completos.
Pero, en 1981, temporada corta por la huelga de jugadores, concluyo con 14-5, siendo esas 14 victorias la máxima cantidad obtenida por pitcher alguno en la Americana.
En 1991, lanzando para los Expos de Montreal, encendió a los Dodgers con el fuego perfecto de su slider mortal, su buena curva, su recta que se movía como un “jubo” y, sobre todo, lo que le identificó en el juego: su valor a toda prueba y su determinación ante la victoria.
¿Qué Denis Martínez no tiene condiciones para el Salón porque no ganó 20 juegos (tuvo 4 temporadas de 16)? Entonces habría que revisar a los bateadores que no quedaron sobre .300 ni dieron 300 jonrones ni empujaron 1600 carreras, a ver quién con qué se justifica uno sobre otro
Hay otro detallito de esos que les encanta mencionar a los americanos de la Asociación: el tipo fue un líder con mala suerte, unas veces por militar en un equipo malo y, otras, porque asomó el hocico la traidora lesión…pero estuvo ahí 23 años, que se dice fácil y, bajo cualquier circunstancia, es un número, más que positivo, significativo: fue un pitcher, no una damisela del tiempo actual.

Los hermanos Rojas Alou : Clase y calidad……

Grandes historias ha tenido el béisbol en latinoamerica. Extraordinarios peloteros,inmensas actuaciones,legendarias figuras,fechas memorables……Pero hay para mi una que es particularmente curiosa,por lo difícil,por lo poco común,por que demuestra la madera con la que están hechos nuestros jugadores.
    El 15 de septiembre de 1963 jugaron en un mismo partido,defendiendo los jardines de un equipo de Grandes Ligas de manera simultanea los hermanos Rojas Alou.
    Los hermanos Rojas Alou (Felipe, Mateo y Jesús) son íconos del beisbol Latino; son parte esencial de la historia del béisbol dominicano.
    Felipe y Mateo vistieron durante toda su carrera la franela de los Leones del Escogido y Jesús militó una parte de su vida beisbolera con los Tigres del Licey.
    El 22 de octubre de 1960 ya estos hermanos habían defendido los jardines juntos de un equipo profesional.Este hecho histórico se produjo el 22 de octubre de 1960 en el estadio Quisqueya, en un encuentro en el que los Leones del Escogido, con Juan Marichal en la colina de los sustos, derrotaron 8-2 a las Estrellas de Oriente.
    En este encuentro Felipe patrulló el jardín derecho, Mateo el central y Jesús el bosque izquierdo, siendo esta la primera vez que la trilogía de Haina jugó junta. En este partido Felipe fue cuatro veces al plato y disparó tres hits.
    En GL, el 10 de septiembre de 1963 en New York. en un encuentro de los Mets frente a los Gigantes de San Francisco, Felipe inició en los jardines, en el octavo episodio Jesús bateó de emergente por el puertorriqueño José Antonio Pagán y Mateo, de emergente por Bob Garibaldi. Noten que Jesús y Mateo, aunque vieron acción, lo hicieron como emergentes.

Es el 15 de septiembre, en el Forbes Field, de Pittsburgh, cuando por primera vez los hermanos Rojas Alou patrullan los jardines juntos. Nunca en la historia de las GL tres hermanos defendían juntos los jardines de un equipo.

El 17 de septiembre de 1963, en el County Stadium, en Milwaukee, los hermanos Rojas Alou defendieron los jardines de los Gigantes, siendo esta la segunda vez que los tres juegan en los bosques de manera simultánea.

El 22 de septiembre de 1963, en el Candestlick Park, en San Francisco volvieron a juntarse por tercera vez en un juego en los jardines.

     Estas actuaciones de los Alou son extraordinarias por muchas razones. En esa época no había muchas oportunidades para los latinos, era una época de racismo solapado,lo difícil que es de hecho llegar a Grandes Ligas y que lleguen tres hermanos y jueguen los tres en un mismo juego, que defiendan los tres simultaneamente los jardines,en fin,muchas razones para hacer de esto algo inimaginable.
   Jesús es el menor de tres hermanos que tuvieron la oportunidad de jugar en las mayores durante la misma época, nacido al igual que ellos en la localidad dominicana de Haina el 24 de marzo de 1942.
    Durante su carrera como jugador profesional militó con los Gigantes de San Francisco, Astros de Houston, Atléticos de Oakland y Metros de Nueva York. Logró junto a sus hermanos una hazaña que será muy difícil de igualar: los tres tuvieron la oportunidad de jugar con el mismo equipo y defender jardines simultáneamente en un partido de los Gigantes.

Jesús fue considerado en un momento como un mejor prospecto que sus dos hermanos y recibió un bono por firma de 4,000 dólares. Jugó excepcionalmente en todos los niveles de ligas menores en los que jugó, logrando promedio de al menos .324 en cada una de las campañas que jugó.

Hizo su debut en las mayores en 1963, y en su primer partido el 10 de septiembre bateó en la misma entrada que sus hermanos, siendo los tres retirados uno tras el otro. En 1964 recibió la oportunidad de jugar a tiempo completo con el equipo, pero no llenó las expectativas como se había esperado. Tuvo promedio de .274 y no terminó con grandes números de poder, aunque en un partido bateó cinco sencillos y un jonrón en seis turnos al bate.

Fue seleccionado por los Expos de Montreal en el sorteo de expansión de 1968 y luego fue enviado a Houston. Su mejor temporada fue la de 1970 cuando tuvo promedio de .306, pero nunca alcanzó el nivel que se esperaba de él en ningún momento y siempre fue eclipsado por sus dos hermanos.

A mediados de la campaña de 1976 fue cambiado a los Atléticos de Oakland y desempeñó la función de utility durante dos campeonatos obtenidos por el equipo. Fue dado de baja antes de iniciar la campaña de 1975, y jugó brevemente con los Metros de Nueva York sin tener mucho impacto.

Probó jugar en la liga de México con el equipo de Córdoba, pero tampoco logró destacarse a ese nivel. Regresó a las mayores nuevamente para la temporada de 1978, firmando esta vez con los Astros de Houston.

Terminó ese año con promedio de .324 aunque no jugó como regular, y al año siguiente desempeñó las funciones de coach y de jugador de manera simultánea con el conjunto. Más tarde se retiró del béisbol, y duró un tiempo desempeñándose como escucha de los Expos de Montreal.

Mateo Rojas Alou (Mateito) es el segundo hermano de la dinastía,nació el 22 de diciembre de 1938.

Se desempeñó como jugador de los jardines para varios equipos al igual que sus dos hermanos, Felipe y Jesús. Conocido por muchos con el sobrenombre de “Matty”, pasó su carrera profesional con los Gigantes de San Francisco, Piratas de Pittsburgh, Cardenales de San Luis, Atléticos de Oakland, Yanquis de Nueva York y Padres de San Diego.

“Mateito” se desempeñó principalmente como jugador de reserva de los Gigantes durante varios años, y no se destacó mucho con el equipo en esa época. Tuvo su mejor momento en 1962 cuando conectó un toque de hit como bateador emergente en el decisivo partido de un mini playoff frente a los Dodgers de Los Angeles, que dio inicio a un rally que permitió a los Gigantes ganar el partido y el título de la división. Ese año también se lució con el bate en la Serie Mundial en que los Gigantes se enfrentaron a los Yanquis de Nueva York, compilando un respetable promedio de .333 durante el clásico.

Sin embargo empezó verdaderamente a sonar su bate cuando fue cambiado a los Piratas de Pittsburgh antes de iniciar la campaña de 1966. Esa temporada recibió instrucciones de bateo del experto Harry Walter, convirtiéndose en un bateador excepcional. Obtuvo el título de bateo con promedio de .342 superando a su hermano Felipe en la lucha por el liderato de la liga, y terminó entre los mejores cinco bateadores en otras cuatro temporadas.

Encabezó además la liga en turnos al bate en dos ocasiones, mientras que logró en una ocasión el liderato de hits y dobles en la misma campaña.

Luego de concluir su carrera en las mayores tras terminar la temporada de 1974, Alou decidió probar suerte en otras tierras. Jugó tres temporadas con el equipo de los Taiheiyo Club Lions en la Liga de Japón, y tras retirarse finalmente como jugador desempeñó las funciones de dirigente en la liga de béisbol invernal de la República Dominicana.

Durante una emotiva ceremonia realizada el 23 de junio del 2007, Alou fue exaltado al Salón de la Fama del Museo de la Herencia Hispana antes de un partido de las mayores.

Felipe Rojas Alou ha sido el más destacado en una familia que ha producido a varios exitosos jugadores de béisbol. Es el mayor de sus hermanos, y nació el 12 de mayo de 1935 en Bajos de Haina, República Dominicana. A pesar de que su primer apellido es Rojas, tanto él como sus hermanos Mateo y Jesús se dieron a conocer por su segundo apellido luego de un error de un escucha del equipo de los Gigantes de San Francisco, quien aparentemente pensó que Rojas era el segundo nombre de Felipe y Alou su apellido.

Felipe Mostró un talento impresionante defendiendo tanto los jardines como la primera base en Grandes Ligas y fue el primer gran bateador dominicano a ese nivel, además de haber sido el primer quisqueyano en jugar como regular en las mayores.

Alou creció dentro de una familia pobre en su país natal, y desde pequeño soñaba con ser doctor. Sin embargo, luego de unirse al equipo dominicano que asistió a los Juegos Panamericanos y ayudarlos a obtener la medalla de oro en la justa, pudo darse a conocer en los círculos internacionales del deporte.

Aunque su interés seguía siendo conseguir un título universitario, la precaria situación económica de su familia lo obligó a firmar un contrato por 200 dólares con los Gigantes en 1955.

Alou debutó en las mayores en 1958, y desde sus inicios empezó a mostrar que podía batear la pelota con poder y que a diferencia de otros jonroneros, no se ponchaba en tantos turnos.

Ya para la temporada de 1962 Alou se había establecido como un bateador dominante en la liga, terminando con promedio de .316 con 25 jonrones y 98 remolcadas. Esa actuación le mereció su participación en el Juego de Estrellas ese año.

El mayor de los hermanos fue cambiado a los Bravos de Atlanta luego de concluir la campaña de 1963. En 1966 tuvo la mejor temporada de su carrera cuando terminó con promedio de .327 con 31 jonrones y fue el líder de la liga con 122 anotadas, 218 hits, 666 turnos y 355 bases alcanzadas. Ese año terminó en segundo puesto por el liderato de bateo, que fue dominado por su hermano Mateo con .342.

Tuvo otra buena temporada en 1968 luego de batear para promedio de .317 y encabezar la liga con 210 hits y 662 turnos, y fue seleccionado para participar en el Juego de Estrellas esa temporada.

Alou jugó posteriormente con los Atléticos de Oakland, Yanquis de Nueva York, Expos de Montreal y Cerveceros de Milwaukee hasta la temporada de 1974, pero no volvió a tener temporadas tan exitosas como las que logró con los Bravos.

A lo largo de su carrera de 17 años, se destacó con el guante en las tres posiciones de los jardines participando en 736 partidos con jardinero derecho, 483 en el jardín central y 433 patrullando el prado izquierdo.

Luego de concluir su carrera como jugador, Alou se integró a la organización de los Expos de Montreal en 1976 donde se desempeñó como coach de bateo y dirigente a nivel de ligas menores. Posteriormente recibió el trabajo de capataz de los Expos de Montreal en 1992, convirtiéndose en el primer dominicano que dirige un equipo de Grandes Ligas.

Tras agrupar a varios jugadores jóvenes en el equipo, Alou llevo a los Expos a obtener la mejor marca de las mayores en 1994. Sin embargo, no pudieron alcanzar mayor éxito luego de que la campaña se viera afectada por la huelga de jugadores. De todas maneras, Alou recibió el premio de Dirigente del Año en la Liga Nacional esa campaña.

Tras convertirse en el dirigente con más victorias en la historia de la franquicia a pesar de verse forzado a dirigir equipos con poco talento, fue sustituido durante la campaña del 2001.

Antes de iniciar la temporada del 2003 Alou fue firmado como dirigente de los Gigantes, y llevó al equipo a los playoffs en su primera campaña al frente de la escuadra. Sin embargo cayeron ante los Marlins de Florida en la Serie de División.

Fue el capataz del equipo hasta la campaña del 2006, cuando fue reemplazado por Bruce Bochy.

La historia de estos tres hermanos estara siempre entre las mas bellas historias del béisbol latinoamericano y mundial.

Gustavo Hidalgo  /  http://seamheads.com/2011/06/30/hermanos-rojas-alou-clase-y-calidad-rojas-alou-brothers-class-and-quality/

@beisbol007

Antonio “El Potro” Álvarez victima de sus propios actos

Antonio Álvarez, pelotero de las Águilas del Zulia ha sido blanco de insultos verbales en estas tres semanas de acción que lleva la temporada 2012-13, su posición política ha sido el principal detonante en la cantidad de improperios que recibe cada vez que sale a defender el uniforme naranja; la situación ha sido tan delicada que la gerencia del equipo rapaz envió un comunicado a la opinión pública para que cesen la agresión ante el pelotero.
No seré juez en este artículo, ni pretendo levantar una matriz de opinión o sesgar a aquellos de que piensen como yo. Cada quien, es libre de opinar y expresar sus comentarios, siempre de manera moderada y basada en el respeto.
Siempre he estado en contra de que una figura pública se preste al juego político. Un personaje que siempre es foco de los medios, puede influir y generar pasiones en un país donde la política se ha adentrado en nuestros hogares.
En esta Venezuela, la política ha sido un tema diario, no es un secreto que el Presidente de la República, Hugo Chávez, haya declarado en sus innumerables alocuciones que es necesario politizar las instituciones para que funcione su bien llamado proyecto del “Socialismo del Siglo XXI”.
El Presidente sin importar el grado de impacto que tengan “sus nuevos” amigos ha pedido que estén con él acompañándolos en diferentes actos. Allí han estado actores, cineastas, modelos, cantantes e incluso figuras norteamericanas de gran prestigio, que han venido al país a pregonar las bondades del socialismo venezolano.
Álvarez ha sido víctima de un rechazo por parte de una sociedad que ve las acciones del jugador como un ejemplo a no seguir, quizás por lo que haya expresado anteriormente o porque es un pelotero que ha logrado su fama y posesiones no por el apoyo del Gobierno Nacional, sino por ser parte del sistema capitalista que tantas críticas ha lanzado el Presidente Chávez.
Álvarez no es el primero y el último que pase por estas acciones, el beisbolista es un profesional que soporta las presiones de los fanáticos, cuántas veces hemos vistos pitas por fallar en un turno y luego fanfarrias por dar un hit o remolcar una carrera al mismo jugador. Así ha sido el béisbol todo estos años, el jardinero de las Águilas lo sabe pero tampoco oculta su deseo de seguir apoyando públicamente al Mandatario Nacional. El sainete entre Álvarez y la afición continuará si cada uno no cede en apartar la política de uno de los deportes que más arraigo tiene en los venezolanos, el béisbol.
La afición seguirá actuando de esta manera en rechazo a las acciones de Álvarez, pero será este que con su profesionalismo se sobreponga ante la adversidad, será él quien determine las acciones de apoyar o no a una persona que ha dividido al país.

Tampoco expreso que debería dejar de apoyarlo para lograr la simpatía de la afición, eso es decisión del pelotero. Pero será él quien decida cuando tocar el tema y en qué momento hacerlo.
Allí estuvo Magglio Ordoñez en 2006, cuando hizo público su respaldo al Presidente Chávez, el ex pelotero no jugó en Venezuela para recibir las pitas e insultos que recibe Álvarez, las vivió en otro país, debido al impacto que causo como figura pública. Desde ese entonces, comprendí que un pelotero no debe hacer público su manifestación política porque uno como aficionado no lo entenderá.
Acá estoy redactando como periodista, siendo lo más ecuánime posible y no dejarme llevar por la corriente de aquellos que manifiestan su desagrado, pero como fanático del deporte, estas situaciones no deben repetirse. El deportista está para hacer deporte no para ser política. Algo que el Gobierno no ha entendido y que ha sabido manipular muy bien para su beneficio.
Estamos en una Venezuela polarizada en dos bandos, en vez de unir seguimos desuniendo y así seguiremos si no aportamos nuestro granito de arena. Por lo pronto, Álvarez seguirá siendo blanco de agresiones verbales, porque en este país la política entró en nuestras vidas.
Comunicado de las Águilas del Zulia
 
Muy preocupado como la agresividad de nuestra fanaticada que se expresa en contra de nuestro jugador Antonio Álvarez (El Potro) cada vez que sale a batear. Debemos recordar que es un jugador que esta al igual que el resto de nuestro Roster, defendiendo los colores de una camiseta que representan a su vez a una región y a una fanaticada: ÁGUILAS DEL ZULIA BBC.
Por tal razón, no debemos menospreciar el amor, el cariño, el profesionalismo y la gallardía, que el al igual que el resto de sus compañeros de equipo, salen al terreno a entregarse íntegros para obtener los triunfos necesarios para poder clasificar y pasar a la siguiente ronda y así disputar un nuevo Campeonato para nuestra divisa.
Por tal motivo, debemos apoyarlo, independientemente de su credo político o religioso, de verlo como una persona más que está dando lo mayor de si, para conquistar para las ÁGUILAS DEL ZULIA BBC un nuevo campeonato.
La próxima vez que acudamos al estadio Luis Aparicio los invito a aplaudirlo en vez de abuchearlo, porque déjeme decirles, esa mala energía o rechazo que ustedes realizan al abuchearlo, se transmite al resto del equipo y hace que el ánimo se venga a tierra.
Deténganse a reflexionar, porque el equipo gana más juegos afuera que en su casa. Ahí está una de las razones que pueden atentar contra la divisa.
Apoyemos a todos nuestros jugadores, ya que son profesionales y se están dando íntegros por las ÁGUILAS DEL ZULIA BBC.
“Respetar a otros y a otras, a pesar de las diferencias, no es un deber. Es una cualidad humana, con la cual Dios nos ha creado. ¡Respetemos y seremos verdaderamente hijos y hijas de Dios!”
Saludos,
Luis R. Machado S.
Presidente

LOS ORIOLES SON LOS OROPÉNDOLAS

Juan Vené en la pelota

Baltimore Orioles 24 Wallpaper

Yucatán (VIP-WIRE).-

“¡Qué buen insomnio si me desvelo sobre tu cuerpo!”… Mario Benedetti.-

Hoy y mañana viernes son días extras del Correo, debido al exceso de correspondencia.

Alberto León, de Valencia, pregunta…: “¿Por qué el equipo de Baltimore se llama Orioles?”.

Amigo Beto…: A fines del siglo XIX Báltimore adquirió una franquicia de la Liga Nacional, y el equipo fue bautizado Oriols. Cuando en 1901 nació la Liga Americana, ese club pasó al nuevo circuito, pero sobrevivió solo dos años, y lo vendieron, para mudarlos a Manhattan, con el nombre de Highlanders. Desde 1913 se les conoce como Yankees. Los Orioles de ahora fueron los Carmelitas de San Luis. Oriol en castellano es oropéndola. Mira cómo lo define la real Academia…: “Oropéndola. (Del aur?us, dorado, y pinn?la, pluma).1. f. Ave del orden de las Paseriformes, de unos 25 cm desde la punta del pico hasta la extremidad de la cola y 43 de envergadura, plumaje amarillo, con las alas y la cola negras, así como el pico y las patas. Abunda en España durante el verano, se alimenta de insectos, gusanos y frutas, y hace el nido colgándolo, con hebras de esparto o lana, en las ramas horizontales de los árboles, de modo que se mueva al impulso del viento”.

Elbano Gudiño A. de Charallave, pegunta, acerca de una respuesta del martes…: ¿Por qué es aconsejable que un outfielder deje caer un fly para evitar un pisicorre?”

Amigo Elbo…: Tienes razón. Es que se trata de un fly de foul, pero faltó advertir eso, que era foul. Lógicamente, como estaba lejano, el corredor de tercera hacía pisi-corre si lo atrapaba. Pero dejándolo caer, no pasaba nada. Te presento excusas por el entuerto. Y gracias.

Edgar Pérez C. de Cartago, Costa Rica, informa…: “Las pelotas de Grandes Ligas son fabricadas en mi país, en Turrialba, Cartago, a 64 kilómetros de San José. Y le sugiero que escriba más de política”.

Amigo Edyo…: No “fabrican” las pelotas allá, sólo cosen lops cueros, lo único a mano que requieren. También lo hacen en Dominicana, Haití y China… Y la política, me sabe muy bien, pero la mayoría de los politiqueros no.

Mario Lares, de Hermosillo, expone y pregunta…: “¿No cree Ud. que darle juego ganado a un cerrador que recibió con ventaja de una, dos y hasta más carreras en el noveno inning, después que el abridor ha lanzado un exelente juego de siete o más capítulos, Pero ¡oh sorpresa! al cerrador le empatan, y a veces hasta se le van arriba. Para su suerte, en el inning siguiente su equipo reacciona y ganan el juego, por lo que queda él como ganador. ¿No le parece injusta esa decisión, no cree que el juego ganado debe ser del abridor?”

Amigo Mayo…: Si estoy de acuerdo o no, de nada sirve. Pero manda tu idea al Comité de Reglas, 245 Park Ave. 31st. floor, New York 10167, USA. Porque, como decía mi amigo y profesor, Kotepa Delgado, “escribe, escribe, que algo queda”.

Gracias a la vida que me ha dado tánto, incluso un lector como tú…

jbeisbol5@aol.com

Mike Schmidt / BIOGRAFIA

Inclusive los famosos pájaros abucheadores de Filadelfia abuchearon al más grande tercera base del beisbol en 1978. Consideraban al bate liviano de Mike Schmidt como responsable por la derrota en las semifinales frente a los Rojos en 1976 y los Dodgers en 1977 y 1978.
Cuando los Filis derrotaron a Houston para enfrentar a Kansas City en la Serie Mundial de 1980, Schmidt convirtió los abucheos en vítores.
• Anotó dos carreras en el primer juego;
• disparó un doble que impulsó la carrera de la victoria en el segundo;
• jonroneó en una causa perdida en el juego tres;
• disparó un cuadrangular de dos carreras y un sencillo para iniciar un rally en la quinta entrada del quinto juego ;
• y disparó sencillo que trajo las primeras dos carreras del sexto juego para ganar el campeonato.
Schmidt bateó .381 y fue seleccionado Jugador Más Valioso para igualar el premio de JMV obtenido en la temporada regular, el primero de tres que ganó. A lo largo de 18 temporadas, Schmidt jonroneó con más frecuencia que cualquier tercera base (509), bateó 30 ó más cuadrangulares en trece ocasiones, inició en siete Juegos de Estrellas, y conquistó diez Guantes de Oro, ninguno de ellos consecutivamente.
El campocorto del equipo americano de The Sporting News universitario para 1971 y el segunda base del equipo Todos Estrellas de la Liga de la Costa del Pacífico al año siguiente, Mike Schmidt se convirtió en el tercera base regular de los Filis en 1973. Tuvo un año desastroso, ponchándose 136 veces en 367 turnos al madero y bateando .196, el promedio más bajo compilado en esa temporada por un jugador regular de liga mayor.
Un año después encabezó la Liga Nacional en cuadrangulares (36) la primera de tres temporadas consecutivas e impulsó 116 carreras. Le dijo a Sport que jugar pelota de invierno en Puero Rico había marcado la diferencia. “Descubrí una forma de batear que hizo que las cosas pasaran. Estaba parado en la goma relajado y tranquilo y ese succionador salió disparado de mi bate hasta una milla”.


El 17 de abril de 1976 se convirtió en el décimo jugador de liga mayor en disparar cuatro jonrones en un juego, cuando los Filis derrotaron los Cachorros, 18 a 16. Ese mismo año estableció un récord de asistencias en una temporada de 162 juegos (404) y encabezó la Liga Nacional seis veces más para empatar el récord de Ron Santo, así como igualar en el liderazgo de la liga en doble plays con seis.
En la temporada de 1981, recortada por la huelga, encabezó las mayores en jonrones (31), impulsadas (91) slugging (.644) y total de bases (228) para conseguir su segundo premio de JMV consecutivo. Los fanáticos lo escogieron como el más grande jugador de los Filis de todos los tiempos en 1983. Tres años después, encabezó la liga en jonrones (37) e impulsadas (119) y se convirtió en apenas el tercer JMV de la Liga Nacional junto con Stan Musial y Roy Campanella.

El manejo del difícil lanzamiento le extendió la carrera a Henry Blanco

Henry Blanco Azulejos

 

NUEVA YORK — Flotando hacía el plato, algunas veces la bola de nudillo no llega al destino donde el receptor originalmente posiciona su inmenso guante, preparado especialmente para recibirlo.

 

Para muchos receptores puede ser una pesadilla — prolongan turnos de bateadores, la inhabilidad de recibir el lanzamiento permite a los corredores avanzar de una base a la próxima, algunas veces afectan de alguna manera el marcador del partido y varias veces toman parte de los bloopers que corren el las pantallas de los estadios. Pero para pocos que se pueden contar con una mano, la habilidad de recibir los nudillos los convierten en una gran necesidad.
¿Entonces por que es fácil para tantos y no para una minoría?

“La verdad que yo creo que es la concentración. No es fácil seguir la trayectoria”, dictó Henry Blanco, el veterano de 16 campañas de Grandes Ligas, a ESPNDeportes.com.

“Yo creo que todo el mundo, si pone de su parte, se puede hacer los ajustes. Yo creo que todo el mundo puede ser capaz pues de (recibirle) a un nudillista”.

Alocadamente, en mayo del 2006, los Medias Rojas tuvieron que adquirir de nuevo al receptor Doug Mirabelli, quien había sido el receptor personal de Tim Wakefield, unos de los pocos lanzadores que han podido perfeccionar el lanzamiento de nudillo. Josh Bard había conseguido 10 ‘passed balls’ y Mirabelli llego al rescate desde San Diego, escoltado por el departamento de policía de Boston para poder llegar a tiempo a Fenway Park.

Al igual que Mirabelli, Blanco nunca ha sido reconocido por su proeza ofensiva. Sin embargo, su habilidad de poder recibir a un nudillista le extendió la carrera.

El dominio de Blanco no transcurrió con el mismo dramatismo de Mirabelli. Ya había trabajado junto a R.A. Dickey durante la temporada del 2010 con los Mets de Nueva York y el dúo logró producir una química que se vió reflejada en un record de 6-1 en ocho salidas para Dickey con Blanco atrás del home controlando el juego.

“Hemos podido conectar y trabajar bien desde (estar) juntos y seguir adelante. Yo creo que ha sido una buena quimica. Pues entre nosotros dos, la verdad que (Dickey) se siente bastante cómodo conmigo allá atrás y me (da) bastante confianza”, dijo Blanco.
Según Blanco, la parte más crucial para un receptor que pasa de recibir rectas a 95 millas por hora a esperar donde cae el nudillo que flota entre algunas 60-75 millas por hora es estar lo más tranquilo mientras esta agachado.

“La clave es mantenerse uno lo relajado lo mas que pueda. Tratar de mantener el cuerpo lo mas suave que uno pueda para seguir la trayectoria a ese pitcheo”.

Muy simple, ¿no?

Solo hay que preguntarle a su compañero, J.P. Arencibia, quien fue el receptor de Dickey en su primera salida del año. Desde entonces, Blanco ha sido el catcher designado del actual Cy Young.

Arencibia es consciente que ningún receptor puede recibir cada entrada de los 162 partidos encima de los partidos en los entrenamientos primaverales. Por eso no esta decepcionado en no ser el receptor cuando Dickey toma la loma cada cinco días.

“Es simplemente difícil. Es un lanzamiento duro porque tu nunca sabes donde va a ir”, explicó Arencibia.

El catcher cubanoamericano fue el receptor de Dickey en el último Clásico Mundial del Béisbol.

“Siempre hace algo diferente”, continuó Arencenbia sobre el lanzamiento que utilizó Phil y Joe Niekro a lo largo de sus carreras. “Creo que eso es lo que lo hace tan difícil de recibirlo constantemente. Puede hacer algo una vez y algo diferente la próxima”.

La mayoría de las salidas de Dickey en su último año con los Mets fueron con Josh Thole detrás del plato. Se especulaba que quizás fuese el su catcher personal, pero Thole, quien fue canjeado junto a Dickey a Toronto, no pudo ganar el trabajo como suplente de Arencibia.

Dickey reconoce el desempeño de su compañero y aplaudió la técnica de Blanco como receptor.

“Henry ha sido muy bueno desde el 2010 cuando lo he tuve a mi lado. Los muchachos que tiene buenas manos tradicionalmente son bueno con (el nudillo) y muchos de los receptores latinoamericanos tienen muy buenas manos”, declaró Dickey mientras señaló que Carlos Ruiz, el catcher de los Filis de Filadelfia, se adaptó rápido durante el Juego de Estrellas de la temporada pasada.

Blanco siempre ha tenido buenas manos detrás del plato y justamente por dos temporadas en Atlanta fue el receptor personal del futuro miembro de Cooperstown, Greg Maddux y también trabajó con Tom Glavine y John Smoltz.

“La verdad que es totalmente diferente”, señaló Blanco sobre haber recibido a esas tres joyas y últimamente a Dickey.

“Todos son diferentes pero tienen la misma mentalidad. Hay que salir ahí al monticulo y dar el cien por ciento y tratar de ganar los partidos que ellos están trabajando”, dijo el venezolano.

 Adry Torres
Especial para ESPNDeportes.com

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