CLÁSICO, PATRIOTERÍA Y CRÓNICA ROJA (LA CASTROCOMUNISTA, EH)

 

Por Andrés Pascual

Por lo general, un evento deportivo de “estos tiempos” le resulta bueno a la prensa por el material disponible para escribir o para hablar.

Digamos que el venidero ¿clásico? de pelota se ajusta perfectamente al concepto que cité, porque, de acuerdo a lo que son las reglas de oro inviolables de la competencia internacional, perdón, pero… ¡Esa Guayaba no, por favor!

¿Orgullo patriótico? ¿Es posible el reclamo cuando están vistiendo de mexicano a un estadounidense para que represente a ese país, o de italiano; o de “gachupín a un antillano? Eso se llama patriotería barata.

 

¿Clase atlética en los terrenos de juego? No es posible, porque, todos los bigleaguers, (las estrellas hispanas no pueden jugar en invierno, medida aprobada por el mismo que creó los “clásicos” y se frota las manos por el billete, no por colaterales) llegan fuera de forma al evento; luego, si no se disfruta de un espectáculo de clase, sino de un chapucero torneíto peor que la Toronja o el Cactus ¿Cuál es el atractivo del “Clásico Mundial de Beisbol”? ¿Qué enerva las pasiones al extremo de esperarlo con ansiedad enfermiza?

En forma Cuba, que, a pesar de la hecatombe de la clase histórica de este deporte provocada por la tiranía, como que llegan preparados y en fase de juego, siempre son candidatos pírricos al título, o ¿No ha visto cómo los Huracanes de la Universidad de Miami le ganan a los Marlins en spring training, incluso a otros clubes que entrenan en la Florida, con scores tan desproporcionados como 15-3?

Si ninguno de los principales atractivos que tiene un torneo internacional está presente en el dicen que clásico ¿Por qué hay periodistas que se empeñan en despertar pasiones?

Yo no creo que la crónica del sector sea incapaz de ver lo que yo veo, ahora, yo no tengo intereses ni respondo a la petición de un editor que, posiblemente, el medio que representa “se moje” al tratar de convertir en oro el excremento de una vaca, me sobran argumentos para escribir, escribo sobre lo que quiero y no tengo miedo a decir las cosas como las veo, aunque la opinión fanática me desfavorezca parcialmente.

Por estos días, en Cuba han hablado sobre el clásico Jorge Fuentes e Higinio Vélez, creen que puede llegar a la final, incluso ganar… yo también; sin embargo, tenemos opiniones conceptuales diferentes: ellos, porque “Cuba tiene un equipo muy balanceado”; yo, porque esa competencia es menos que de acondicionamiento para el resto sin preparación física luego de 6 meses de ocio; es decir, una basura… entonces, ¿Vale la pena dedicarle tiempo a esos juegos?

El “clásico” es un negocio de Bud Selig, que busca algo sucio al apoyarlo y, todavía, por el entusiasmo real o fingido ante el campeonatico, la prensa no acaba de entender o de leer las entrelíneas para darle “el tamaño de bola al fanático”, que sería el resultado de la investigación. Hay que estar “clarinete” en que este engendro es una creación impuesta por las oficinas del Beisbol Organizado, que no hacen nada decente ni claro.

Pero en Cuba ¡Qué barbaridad, siempre de allá lo malo, lo desagradable! también se ha escrito sobre el “clásico” con intención virulenta antiamericana, por ejemplo, he podido leer durante la pasada semana que “los dueños de los clubes no permiten que sus jugadores estelares representen a sus países…” y una sarta de mentiras que solo pueden ser posibles en un país en el que no existe un ripio de vergüenza ni de libre expresión para la controversia.

¿Cómo es posible que se arriesguen a hablar así, cuando, los jugadores nacidos en Cuba que actúan en las Mayores, están impedidos de integrar la selección, porque a un tirano-dictador, a una ideología, se le ocurre llamarlos traidores y descalificarlos no solo como atletas elegibles, sino como nacionales, una vez que decidieron hacer valer por cuenta propia sus derechos?

Todos estos peloteros que Castro acusó personalmente de “traidores” quisieran jugar representando a Cuba, que, realmente, no sería a la patria, sino a los asesinos que son los dueños de todo allá. Para comprender mejor la esencia anticubana y criminal de la tiranía, esa prohibición por decreto oral debería convencer a todo el mundo, en cualquier lugar, de lo que he dicho.

Muchos peloteros americanos, por ejemplo, no tienen ningún interés en estar en esa serie, de una parte; de la otra, la mayoría de los clubes de Grandes Ligas autorizan a sus peloteros a participar, erróneamente creo yo, porque esas franquicias tienen invertidos sobre ellos, cada uno, más dinero de lo que vale La Habana de hoy posiblemente y ganan fortunas que pueden perderlas si un “cubano”, a propósito y ordenado desde las oficinas del PCC-DSE, les tira un lanzamiento intencional a la cabeza, o los choca para fracturarles un hueso ¿Quién lo dudaría si…? Pero pudiera suceder contra otro país también y habló de los bigleaguers, que Ramiro Valdés le ordenó a Braudilio Vinet que le pegara peligrosamente la bola a la cabeza a Tony Oliva en el Cerro en 1974, mientras este le ofrecía una clínica de bateo a los jugadores del equipo castrista, estando totalmente fuera de forma deportiva el artillero pinareño, así que, el que quiera, que dude, pero a su propio riesgo.

Durante los 40’s, cuando Cuba se insertó en el Beisbol Organizado con el reconocimiento acreditado del Comisionado de las Grandes Ligas y del Presidente de las Menores, quedaba ratificado el carácter serio, responsable y competitivo de la clase administrativa del beisbol en la Isla, sin embargo, en 1947, Happy Chandler (en la foto entre Jackie Robinson, al que saluda y Don Newcombe) firmó la disposición que prohibía que los bigleaguers cubanos jugaran en el Campeonato Invernal, lo que se puso en práctica solo en el campeonato 1949-50 y se derogó por la reclamación y la presión de los dueños de clubes del champion, pero, para el de 1954-1955, volvieron a la carga y varios cubanos que estaban en rosters en ambas ligas mayores no pudieron actuar, como Miñoso, Camilo Pascual, Mike Fornieles o Sandy Consuegra, mientras, Willy Miranda o Carlos Paula, incluso Román Mejías, que debutó con los Piratas en 1955, si jugaron ¿Qué significa eso? Que no a todos les aplicaron la medida.

Las conversaciones del año 1955 entre el Beisbol Organizado y las Oficinas de la Liga Cubana dejaron definitivamente sin efecto la medida prohibitiva, lográndose, además, que cualquier club que tuviera jugadores de Grandes Ligas no requiriera del permiso para que jugaran.

Ante esa alternativa, a los dueños de Grandes Ligas solo les quedó la declaración de “fatiga extrema”, que, para Cuba, únicamente se le aplicó a Camilo Pascual, que padecía realmente de dolores en el brazo y un solo año.

Esta competencia, el clásico, solo puede ser beneficiosa para la tiranía castrista, porque, si ganan, incluso si llegaran a la final, aunque pierdan, les daría material de propaganda a sus voceros y plumíferos para reactivar el slogan suspendido desde hace 7 u 8 años de que “la grandeza del beisbol revolucionario sigue ahí, intacta; a pesar de que el imperialismo se excedió con el robo de talento, no pudieron imponerse a la limpieza del deporte revolucionario”.

Y, cuando llegue la próxima oleada de balseros a Miami diciendo que Alex Mayeta es el mejor bateador cubano de todos los tiempos, o que Jorge Fuentes es el mejor manager que dirigiera en Cuba, o que los bigleaguers dominicanos, venezolanos, americanos… son inferiores al último jugador de banco de Mayabeque, podría reafirmarse otra vez, si Cuba ocupa un lugar inmerecido de acuerdo a su nivel, el verdadero sentido de esa competencia, tan mediocre como peligrosa: un monumental descrédito no solo para las Grandes Ligas, sino para el jugador profesional de cualquier clasificación y país.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

Join 4,168 other followers

%d bloggers like this: