Los Marlins salen bien en el cambio con los Tigres
Mientras mucha de la concentración de estos días está dirigida al cambio de Ichiro Suzuki, (y mis pensamientos sobre eso están al final de esta pieza), un acuerdo mucho más importante se reportó que tuvo lugar entre los Tigres de Detroit y los Marlins de Miami.
Los Tigres han convertido en contendientes más cerrados en la carrera por el banderín de la División Central de la Liga Americana de este año con las adquisiciones de Aníbal Sánchez y Omar Infante, pero los Marlins hicieron bien en obtener a uno de los 30 mejores prospectos del juego, (Jacob Turner) y otro par de prospectos sólidos a cambio de un lanzador de 30 años agente libre inminente quien probablemente sería un sustituto en la mayoría de los equipos.
A principios de su carrera, Sánchez tuvo problemas significativos en los hombros, pero ha permanecido saludable desde el comienzo del 2010 y se ha convertido en abridor por encima del promedio gracias a un cambio de velocidad, más bien bastante engañoso y en ocasiones con una caída tardía. Su recta es apenas promedio, pero se localiza lo suficientemente bien como para mantenerse por delante en el conteo y evitar boletos gratuitos, aunque es bastante plana, y podría hacerle propenso a permitir cuadrangulares en el estadio equivocado.
Con Sánchez y un saludable Doug Fister de regreso a la mezcla, los Tigres tienen cinco abridores sólidos — Drew Smyly, ahora lesionado, de todas maneras estaba regresando a la tierra cuando se lesionó — y ninguna profundidad si la rotación sufriera otra lesión. Infante no es nada especial con el bate o un guante, pero teniendo en cuenta lo que está reemplazando, los aficionados de los Tigres podrían confundirlo con Rogers Hornsby. Los intermedistas de Detroit tienen promedio de bateo combinado de .201/.286/.276 en esta temporada, así que a pesar que no es probable que Infante mejore su rendimiento al pasar a la mejor liga, si será una mejora con respecto a cualquier cosa que los Tigres tengan en casa para la intermedia. Las dos adiciones le dan a los Tigres dos o tres victorias mas para el resto de esta temporada, además de proveerles también algún valor en el 2013 con Infante.
Turner lanzaba consistentemente hasta las 97 millas por hora con su recta en la escuela secundaria, llegando a las 99, pero ahora lanza más sobre los 90-94. Trabaja con una de dos costuras que tiene algo de vida al final, y genera un poco más de rodados que su recta de cuatro costuras, pero no los suficientes como para superar el hecho de que no abanica a los bateadores como debía.
Tiene un repertorio completo de abridor, con una curva de potencia de 77-82 mph que solía ser más nítida, una recta cortada de 84-86 mph que probablemente necesita estar más cerca de su recta en la velocidad, y un cambio con muy buena acción en las 86-87 mph. Por mucho que yo entienda la idea de hacer más eficientes a los lanzadores abridores, no entiendo la idea de tomar a un lanzador de poder como Turner y convertirlo en un tipo bolas finas y rodados; creo que ha perdido un poco de velocidad del brazo, pero eso también podría ser que está en función de tratar de ‘lanzar’ demasiado en lugar de simplemente dejarlo ir. El solamente hace que el acuerdo de los Marlins valga la pena, ya que tiene suficiente material como para terminar como un tercero o cuarto abridor, pero no está muy lejos de un momento en que lucía como una posible estrella. Es muy posible que haya sido trasladado con urgencia a las Grandes Ligas y no haya tenido tiempo para hacer los ajustes necesarios.
Los otros prospectos que se fueron a Miami son el receptor Rob Brantly y el zurdo Brian Flynn. Brantly, quien ha tenido un poco de dificultades desde que fue subido a Triple A, es un bateador orientado al contacto, sin mucha paciencia y una oscilación de enganche, tiene un brazo por encima de la media, pero su recepción ha sido siempre un problema, probablemente porque no tiene las manos para ello. Flynn, quien recién fue ascendido a Doble A, tiene cosas buenas, pero tiene problemas para repetir sus envíos justo hasta la ranura del brazo, y probablemente termine como relevista, aunque su entrega parece empeorar cuando trabaja en la recta final. El peso del acuerdo se reduce en buena medida a Turner, pero como he dicho, creo que es una gran selección a cambio de dos meses de Sánchez y una temporada y más de Infante.
Uno de los puntos de interés en este negocio es que, por primera vez en la historia de Grandes Ligas, hemos visto el intercambio de selecciones del sorteo, ya que los dos equipos intercambiaron a sus escogidos en la “lotería de balance competitivo”, los Tigres enviaron su selección posterior a la segunda ronda a cambio de la selección posterior a la primera ronda de los Marlins. (Vamos a ignorar, por el momento, lo absurdo de los Tigres recibiendo una selección en ese proceso mientras que los Rays no recibieron nada). Esperemos que el interés de los equipos en utilizar estas selecciones como mercancías de comercio impulse los cambios en el próximo convenio colectivo al permitir que los equipos comercien otros seleccionados también.
Reflexiones sobre el acuerdo de Ichiro
El envío de Ichiro Suzuki hacia los Yankees de Nueva York a cambio de D.J. Mitchell y Danny Farquhar suena grande, pero su impacto es muy pequeño. Ichiro, tiene ahora 38 años, ha estado muy mal en la caja de bateo durante un año y medio, ya que su antigua aversión a las bases por bolas ha terminado por afectarlo porque su bate se ha desacelerado lo suficiente como para evitar que batee por encima de .300. Su línea de estadísticas en general incluye el estatus del Safeco Park como paraíso de los lanzadores este año, pero incluso fuera de ese parque, se le utiliza mejor como un jardinero de pelotón contra lanzadores derechos y reemplazo defensivo. Los Marineros obtienen a cambio dos jugadores no prospectos, con Mitchell perfilándose posiblemente como el último hombre en un cuerpo de lanzadores, y también se evitan la pesadilla de relaciones públicas de este invierno de decidir no renovar el contrato de su jugador más conocido.
Keith Law / ESPN

Aníbal Sánchez debería ayudar a los Tigres, pero ellos pagaron un alto precio.



