Stan Kasten luce como el indicado para levantar a los Dodgers

Hace dos años el presidente de los Estados Unidos, Barrack Obama, estaba observando un juego en el palco de lujo de Stan Kasten en el Nationals Park unas cuantas semanas después de que los Lakers vencieran a los Celtics en la serie final de la NBA.

“Sabes que no solamente llamo al entrenador ganador”, expresó Obama. “También trato de comunicarme con el DT perdedor”.

El mandatario no logró hablar con el dirigente de los Celtics, Doc Rivers, y le dijo a Kasten, ex directivo en la NBA, lo mal que se sentía al respecto.

“Doc es una persona que aprecio”, manifestó el presidente.

Kasten sacó su teléfono y marcó un número.

“Te quiero, Stan”, dijo la voz del otro lado de la línea.

Kasten sonrió.

“Doc, me encantaría seguir hablando”, dijo Kasten, “pero espera un momento para que hables con el presidente de los Estados Unidos”.

Y después Kasten le pasó el teléfono a Obama.

“Debes reconocerlo”, declaró Kasten unas semanas después, “siempre has querido decirle a alguien que espere para hablar con el Presidente de los Estados Unidos”.

Kasten se siente orgulloso de esa anécdota, porque sabía que habló muy bien de sus años en la NBA, NHL (hockey sobre hielo) y Major League Baseball.

Rivers jugó con los Hawks cuando Kasten era el jefe ejecutivo del equipo, y después de todos esos años, continuaban como buenos amigos.

“Quiero a todos mis jugadores”, indicó Kasten. “Bueno, algunos de mis jugadores”.

Este es el hombre que resultaría con un puesto clave en la directiva de los Dodgers si el grupo encabezado por Magic Johnson y Kasten son aprobados por los dueños de Grandes Ligas para la compra del equipo por US$2.000 millones.

Son pocos los directivos deportivos que tienen la amplia experiencia de Kasten, que en un momento estuvo al mando de las franquicias de Atlanta en la NBA, NHL y MLB. Luego fue un alto ejecutivo de los Nacionales.

Durante su tiempo con los cuatro clubes, se ganó la confianza de jugadores y directivos de otros equipos.

John Schuerholz y Bobby Cox lo han elogiado en cantidades por su papel en armar una estructura en la gerencia de los Bravos que los llevó a la postemporada en 14 temporadas consecutivas.

Bajo su mando como presidente del equipo, los Bravos pasaron de perdedores a ganadores, de ser una franquicia que atrajo a unos 800,000 espectadores a una que convocó a más de 3 millones aficionados en seis ocasiones. Fue una de las voces que abogaron por la construcción del Turner Field.

Con los Nacionales, aparte de contratar a un hombre de béisbol tradicional, Mike Rizzo, para que fuera su gerente general, también formó un grupo de analistas de la nueva generación para ayudar en las decisiones del equipo.

Kasten es sabio, fuerte y en ocasiones agresivo. Varios de los reporteros que cubrieron a sus equipos han tenido el placer de recibir una llamada de él a tempranas horas para señalar las fallas en su último artículo.

Pero, casi todos, como Rivers, han continuado como personas allegadas aunque ya no trabajen con él.

Kasten comenzó en los deportes cuando conoció a Ted Turner en un juego entre los Bravos y los Cardenales en 1976.

“Él me cayó bien y yo le caí bien”, recordó Kasten.

Fue contratado para ser el abogado del consejo de deportes de Turner y subió al mando para convertirse en asesor del gerente general de los Hawks a los 27 años de edad.

Tiene algunas doctrinas sólidas sobre cómo manejar un equipo de béisbol. Piensa que la experiencia del aficionado debe ser placentera, es decir que los equipos deben responderles a sus clientes. Y cree que los clubes deben formarse desde abajo por medio de la evaluación y el desarrollo de jugadores.

Si recibe el visto bueno, definitivamente tomará como base lo hecho por Cox y Schuerholz con los Bravos para manejar a los Dodgers.

También conoce bien la historia del juego y es casi seguro que entiende y tomará varias de las cosas que han hecho de los Dodgers un club especial, desde los ex jugadores que crearon la fama del equipo, hasta el estadio que es uno de los principales destinos en la Gran Carpa.

En Atlanta y Washington les dijo a sus empleados que no existía una fórmula mágica para el éxito. Era cuestión de hacer las cosas de la manera correcta y mejorar cada día.

Richard Justice / MLB.com

 

 

Stan Kasten.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

Join 4,163 other followers

%d bloggers like this: