Rollins tomó la decisión correcta al quedarse con los Filis
Pete Rose debió jugar toda su carrera con los Rojos de Cincinnati. Steve Garvey debió haber sido un Dodger de por vida.
Es difícil imaginar al dominicano Albert Pujols con el uniforme de los Angelinos.
La lista es larga. La decisión de los Filis de canjear a Richie Ashburn a los Cachorros fue desgarradora para mí.
Algunos peloteros se convierten en los rostros de sus franquicias, pero desde que se estableció la agencia libre en 1976, pocos se quedan por siempre con su primer club. Van tras el mejor postor, con lo cual nunca he estado de acuerdo.
Tras probar suerte en el mercado de agentes libres, Jimmy Rollins regresó con los Filis, como debe ser. Se cree que optó por menos dinero para permanecer en Filadelfia.
“Tienes que tomar en cuenta todo cuando has estado en el mismo lugar desde los 17 años”, dijo Rollins durante la rueda de prensa en la cual los Filis anunciaron oficialmente la renovación de su contrato.
Puede ser que Rollins, de 33 años de edad, esté en descenso, pero no deja de ser el mejor campocorto en la historia de los Filis y no debe jugar en otro lado. Aun a su edad, representa la mejor opción para los Filis.
Bill Madden, un columnista veterano del New York Daily News, discutió conmigo porque considera que los Filis hicieron una mala inversión al darle a Rollins un contrato de tres años con una opción para una cuarta temporada.
Rollins recibirá US$33 millones en tres años y otros $11 millones si se ejerce su opción.
“¿Cómo pudieron darle semejante acuerdo a sus 33 años?”, preguntó Madden.
La respuesta es fácil.
Los Filis, una franquicia que ha sufrido más derrotas a lo largo de su historia que cualquier otro club en el deporte profesional, están en su apogeo. Se agotan los boletos para todos los partidos en el Citizens Bank Park y se han convertido en el equipo número uno de la ciudad, por encima de las Águilas del fútbol americano.
El equipo ha establecido una gran relación con su fanaticada gracias en parte a Rollins. Un “divorcio” hubiese sido más que desagradable.
Un día muy lejano, los historiadores recordará lo grandiosa que fue esta era de los Filis.
Si Rollins hubiese partido, las cosas nunca hubieran sido iguales sin importar cómo el gerente general Rubén Amaro Jr. lo hubiese sustituido. El vacío hubiera sido enorme.
Amaro quizás fue el que mejor lo dijo: “Jimmy ha sido una pieza clave del éxito reciente de esta franquicia…Se perfila como uno de los mejores jugadores en la historia de los Filis…Sin duda, Jimmy no das las mejores posibilidades de traer volver hacer campeón a Filadelfia”.
El manager de los Filis, Charlie Manuel, estaba viendo la rueda de prensa de Rollins y sonrió cuando MLB Network mostró video del veterano en acción. Entre sus jugadas destacadas estaba un robo de base. Al verlo, Manuel dijo, “A su edad, tiene que trabajar duro en sus piernas durante la temporada baja. Necesita fortalecerlas”.
En las últimas temporadas, Rollins ha tenido que lidiar con varios lesiones en las piernas. En varias ocasiones, pudo haber evitado caer en la lista de lesionados si se hubiese dedicado más a acondicionamiento físico.
Cuando Rollins se convirtió en agente libre, buscaba un contrato de cinco años. Parecía que existía la posibilidad de que los Cerveceros, Cardenales o Gigantes impidieran que regresara a Filadelfia. Milwaukee hizo la mejor oferta y es posible que a Rollins le haya dado tentación aceptarla si ésta fue más jugosa que la de los Filis. Pero a veces el nivel de comodidad es más importante que el dinero.
A pesar de sus credenciales, que incluyen selecciones al Juego de Estrellas y Guantes de Oro, en otro club, Rollins hubiese un jugador cualquiera.
Su valor, dentro y fuera del terreno, es mucho mayor en Filadelfia. Sus habilidades como líder, su estilo y su presencia en general se hubiesen perdido en otro equipo. En ningún otro equipo iba a tener el impacto que tiene con los Filis.
Ryne Sandberg, el capataz del conjunto de Triple-A de los Filis, pasó toda su carrera con los Cachorros y está consciente de lo importante que era que Rollins regresara.
“Creo que es especial”, le dijo Sandberg a Paul Hagen de MLB.com. “No cualquier jugador logra algo semejante y por tantos tiempo. Pero también se requiere que la organización no quiera perder a ese jugador. Por lo tanto, mantienen a esos peloteros bajo contrato para que no tenga la oportunidad de pensar en irse”.
Rollins fue el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en el 2007, la primera vez que los Filis clasificaron para la postemporada desde 1993. Jamás volverá a tener un año como ese, en el cual tuvo promedio de bateo de .296 y encabezó la liga en turnos al bate (716), carreras anotadas (139) y triples (20). Esa temporada, también se robó 41 bases, produjo 94 carreras y conectó 30 cuadrangulares.
Se puede argumentar que las habilidades de Rollins van en declive, pero desde el 2008, está entre los 10 torpederos de Grandes Ligas con más bases robadas, carreras anotadas, dobles e imparables. Siempre pensé que los Filis debieron extender su contrato después de la campaña del 2007, pero algún u otro motivo, no sucedió.
“Desde el día que llegué a Grandes Ligas aquí, la meta era hacer de este equipo un contendiente y luego un campeón”, dijo Rollins. “Eso lo hemos logrado, aunque no hemos sido campeones las veces tan frecuente como me gustado. Obviamente, cuando hay dinero de por medio y está garantizado, es una tentación. Pero te pones a pensar en todo lo demás que has hecho y lo que podrás hacer en el futuro y dónde es el mejor lugar para llevarlo a cabo”. Además de que los Filis están conservando el núcleo de un equipo que ha sido campeón del Este de la L.N. en cinco campañas consecutivas, su decisión de quedarse le da mejores posibilidades a Rollins de ser considerado para el Salón de la Fama. Y si llega a Cooperstown, no habrá discusión en cuanto a la gorra con la cual será exaltado.





